Senador Iván Duque advierte que las cifras del Presupuesto General de 2015 no cuadran

Bogotá, 24 de septiembre de 2015. El senador del Centro Democrático, Iván Duque Márquez, expresó ayer ante las Comisiones Económicas Conjuntas su desacuerdo con las cifras presentadas para el proyecto de Presupuesto General de la Nación.

A través de una constancia leída durante la sesión el Senador advirtió que las cifras no cuadran y que muchas de las promesas de campaña no se ven reflejadas en los montos presentados por el Ministerio de Hacienda. Finalmente, expresó que ni él, ni la bancada del Centro Democrático acompañaron el proyecto.

Estas fueron las palabras del senador Duque:

“Señor Presidente y señores Parlamentarios, el Centro Democrático ha abordado esta discusión presupuestal con rigor técnico, con compromiso institucional, y sobretodo, con el ánimo de contribuir en el buen diseño, fundamento e implementación de las políticas públicas.

Lo hemos hecho porque el presupuesto es el alma del voto programático y el esqueleto de la planeación  nacional. Teniendo en cuenta lo anterior, nos preocupa que se le haya presentado al pueblo colombiano un presupuesto con un déficit en su financiamiento que supera los 12,5 billones de pesos. No hay antecedente reciente de una situación semejante.  

La situación que enfrentamos evidencia que existen cosas que no se la han dicho con sinceridad al país. Se nos anuncia que nuestra economía crece ejemplarmente frente a otros países de la región, se alardea sobre el grado de inversión que cuenta hoy nuestro país en los mercados internacionales y se nos anuncia constantemente que somos una economía sólida y atractiva. Adicionalmente, en los últimos 4 años el recaudo tributario sin incluir el impuesto del CREE, ha aumentado en 46% y los ingresos por regalías han llegado a sus mayores niveles, lo cual hace todavía más inexplicable que con todas estas condiciones el país enfrente un déficit presupuestal de 12 billones de pesos.

No se le han dicho al país muchas verdades que son necesarias para ser sostenibles nuestras finanzas públicas. Por ejemplo, no se nos dijo con sinceridad que la venta de Isagen iba a tapar un hueco fiscal, no se le advirtió al país con sinceridad sobre la situación de riesgo que hoy golpea y amenaza los ingresos petroleros, y no se le ha dicho al país con sinceridad la insostenibilidad del creciente gasto público, expresado entre otros, en partidas globales, aumentos burocráticos y gastos superfluos.

La mayor evidencia de esta situación se comprueba al contrastar el Presupuesto Nacional que hoy se vota, con el MFMP presentado pocos meses atrás, el cual constituye una brújula de la hacienda pública para la próxima década. Allí se hace evidente las disminuciones en las expectativas de inversión pública y unos ingresos petroleros que en  términos de precio y producción no coinciden con las expectativas actuales. Adicionalmente, los ingresos de la nación como porcentaje del PIB no tienen saltos protuberantes.

La situación compleja señor Ministro y señores Parlamentarios, es que el hueco presupuestal que hoy enfrentamos está llamado a ser enfrentado con más impuestos, los cuales se orientan hacia un sistema sesgado frente a las fuentes de riqueza y no hacia los rendimientos del capital. Nos preocupa que no se trate de armonizar el modelo de país que se quiere construir con un sistema tributario que sustente dicha ambición y eso es de enorme gravedad porque muchos de los gravámenes que hoy se ventilan con sus modificaciones tarifarias atentan contra la productividad empresarial, la inversión, la generación de puestos de trabajo y la reconversión industrial.

 Pero preocupa aún más la situación porque tampoco se la dicho al país que el hueco presupuestal es aún mayor cuando se examinan las promesas realizadas en época electoral y hoy son validadas por los nuevos integrantes del gabinete. Así por ejemplo, se le ha hablado al país de 300 mil casas gratis, y como lo indicó el titular de la cartera de vivienda en los últimos días, no hay recursos presupuestal para tal fin.

Se le ha dicho al país sobre un necesario y ambicioso plan educativo cuyos principales pilares no estamos viendo en el presupuesto que hoy estamos votando y lo mismo ocurre con otros sectores. Esto hace notorio que para llenar estas promesas aún con las medidas que se puedan adoptar para llenar el huecos presupuestal de la vigencia 201,5 se deberán recurrir a fuentes tributarias que muy posiblemente incluyan: aumentos del IVA, gravámenes a pensiones, gravámenes a dividendos y aumentos de la tarifa de impuestos como el IMAN, tal y como lo han venido ventilando distintos expertos y analistas.

Optar por un camino como este puede afectar la clase media y el aparato productivo del país. Todos estos escenarios se hacen aún más difíciles si tenemos en cuenta que el actual sistema de transferencias expira en el año 2016 regresando a la metodología anterior, lo cual también puede llevar al incumplimiento de las promesas con las regiones de Colombia.

No podemos seguir por un sendero sin luces claras. Los inversionistas, los empresarios, los trabajadores, la clase media y lo hogares, necesitan un gobierno que les hable con sinceridad y ante cualquier situación tenga la firmeza de decirle al país los retos y las adversidades, así como las medidas necesarias para afrontarlos.

No podemos como partido aprobar un presupuesto con esas características cuando el recaudo aumentó, cuando la carga tributaria ha sido incrementada en los últimos años y cuando no hay duda alguna que el gasto público no ha estado adecuadamente focalizado. El país necesita que se le diga la verdad sobre las expectativas de ingresos nacionales derivadas de menores ingresos minero energéticos y necesita un gran esfuerzo en materia de eficiencia de los gastos.

El Centro Democrático no acompaña el presupuesto que hoy se vota y seguirá atento y reflexivo para que en Colombia tengamos un estado eficiente, austero y creíble”.