La economía colombiana se encuentra “En medio de una tormenta”: senador Iván Duque

Bogotá D.C., 01 de septiembre 2015. Durante un debate de control político realizado en la plenaria del Senado, el senador del Centro Democrático, Iván Duque Márquez, presentó un análisis detallado de la situación económica del país.

Los problemas que en materia económica padecemos fueron advertidos por el Senador y varios analistas del mercado desde el año pasado, sin embargo, ante la reacción tardía del gobierno, el país se encuentra ahora en medio de una tormenta.

Para el senador Duque, una tormenta perfecta es aquella que involucra: alto déficit en la cuenta corriente, ausencia de superávit comercial, desconfianza generalizada entre consumidores e inversionistas, una devaluación que no beneficia al sector productivo y una inflación que desborda los objetivos del emisor.

Por ello el Gobierno Nacional debe mantener las alarmas y monitorear con especial cuidado los siguientes aspectos:

1.    Volatilidad e incertidumbre en los mercados internacionales. Los precios de las materias primas siguieron disminuyendo en el segundo trimestre de 2015, en especial los precios del petróleo ante la creciente oferta de crudo y debilidades en la demanda a causa de la desaceleración de la economía China.

En segundo lugar, la caída de las bolsas asiáticas afectaron los principales índices bursátiles a nivel mundial, entre ellos el de Colombia. Así mismo, la devaluación China que ralentizará el consumo de este país por bienes importados a la par que dinamizará sus exportaciones, tendría efectos en nuestro mercado interno. Esta serie de acontecimientos fortalecieron más el dólar, lo que terminó afectando los precios de crudo.

La incertidumbre a nivel internacional no cesará en el corto plazo, pues se espera un aumento en la tasa de interés de EE.UU., elecciones en Grecia, reunión de la OPEP con otros países productores, entre otros acontecimientos que sin lugar a dudas tienen al mundo expectante y nuestro no país no puede descuidarse. 

2.    Petróleo – dependencia. Por muchos años el sector minero – energético fue el jalonador del crecimiento económico. Se convirtió en el principal producto de exportación llegando a representar más del 50% del total exportado, significó el 35% de la Inversión Extranjera Directa del país y le aportó al gobierno $ 23 billones en 2013 en impuestos y dividendos. Esta serie de factores hicieron que el gobierno aprovechara la bonanza pensando que duraría para siempre, aun cuando sabía que éramos un país petróleo-dependiente pero no petrolero.

Ahora con la caída en los precios del petróleo, nos vemos ahogados en medio de una incertidumbre fiscal y comercial, que nos tiene creciendo por debajo del 3%.

3.    Nos bebimos lo del mercado. Desde 2012 la tasa de crecimiento del presupuesto sin deuda supera la tasa del crecimiento de la economía; sin embargo el gasto público no ha sido eficiente, pues la desigualdad es la misma desde hace 3 años.  Pero a pesar del aumento desbordante del gasto público, seimprovisó una reforma tributaria en 2014 que terminó asfixiando nuestro aparato productivo y le restó competitividad. Por este tipo de acciones hoy tenemos 3 damnificados:

Industria. Los últimos 3 años han sido críticos para la industria, prácticamente no ha crecido. El porcentaje de exportaciones con alto nivel de sofisticación viene disminuyendo. El país enfrenta retrocesos en innovación, lo cual nos resta competitividad. Los costos de exportación, transporte y logística siguen siendo los más altos de la región.

Agro. El crecimiento del sector ha estado por debajo del crecimiento del PIB nacional. A esto se le suma que el crecimiento por subsectores no ha sido el mejor. Adicionalmente la política del gobierno no ha contribuido a generar bienes públicos, por ello es uno de los sectores menos tecnificados y concentra los mayores niveles de pobreza del país. 

Minería. La locomotora minera se quedó sin combustible, la extracción de carbón lleva dos trimestres decreciendo y la producción de minerales metalíferos no crece desde el 2014.  En términos de exportaciones las cifras no mejoran, en lo corrido del año han caído un 23% y la Inversión Extranjera Directa lo ha hecho en un 40%.  

4.    El Guayabo. Después de la gran fiesta petrolera que vivió el gobierno, ahora se levanta y se encuentra con un crecimiento económico que no superará el 3%,  un periodo de devaluación que no mueve la industria pero si la inflación y el endeudamiento externo, un mayor déficit fiscal que se acrecienta en 2016, altas tasas de tributación que afecta la inversión, aumento desbordante de las vigencias futuras, un déficit crítico en la cuenta corriente y poca confianza.

5.    Falsas esperanzas. El gobierno destaca el recorte en gasto del presupuesto de 2015 como señal de austeridad, pero en 2016 le quita $1,5 billones al agro y disminuye en 20% y 9% los presupuestos de Minas e Industria, respectivamente. La inversión será menor porque $10,5 billones ya están comprometidos con vigencias futuras. El Plan de Inversiones asigna al desarrollo productivo sólo el 1,2% del total y menos del 5% del total de recursos para competitividad e infraestructura estratégicas.

Sin embargo, durante su exposición el senador Iván Duque planteó una serie de recomendaciones que podrían ser tenidas en cuenta para que la situación económica y competitiva del país no se vea más afectada. Por lo que se deben tomar una serie de medidas para que la economía pueda atravesar la tormenta sin mayores sobresaltos. Por ejemplo, recuperar la confianza, actualizar el Marco Fiscal de Mediano Plazo 2015, organizar el tema de las vigencias futuras, mejorar la calidad del gasto, generar una mejor agenda industrial, dinamizar el sector minero – energético.

Conozca y descargue la presentación aquí:

Vea la intervención del senador Duque durante el debate en Plenaria: