Comisión Tercera 07 noviembre de 2015

* Intervención 1

Muchas gracias señora presidenta, yo quisiera empezar mi intervención haciendo dos referencias.

1-    A un economista que decía, que los economistas se la pasaban la mitad del tiempo diciendo lo que iba a ocurrir y la otra mitad diciendo porque no ocurrió lo que dijeron que iba a ocurrir, eso me parece que es importante.

2-    Y otro tema que yo quisiera traer que puede ser un poco divertido, es que yo a veces trato de explicarles a mis hijos chiquitos, algo de economía y me cuesta trabajo, pero ellos disfrutan ahora a un personaje que a mí me toco disfrutar en mi época de niñez, que eran los felinos cósmicos y había uno que utilizaba una espada que se llamaba la espada del augurio, que permitía ver más allá de lo evidente, y por qué arranco con esto, porque cuando tuvimos la primera reunión el año pasado con la Junta del Banco Central, dijimos, que había una circunstancias que podían convertirse bastante negativas, tornarse bastante negativas para la economía colombina en el año 2015 y en su momento yo creo que fueron desestimadas algunas de esas preocupaciones y han resultado ser mucho más peligrosas de lo que habíamos esperando, y yo creo que sobre esa base tendríamos que preguntarnos doctor José Darío, si podemos estar hablando de una nueva etapa normal de las cosas, lo llaman los americanos a new norma, o vamos a seguir añorando los favorable sucesos de los últimos años en cuyo caso creo que la evidencia no nos favorece.

Y empiezo con el entorno internacional y voy entrando hacia los temas de política pública y de política económica nacional.

  1. Es los factores internacionales a los cuales nos vamos a enfrentar ahora con qué tipo de escenarios los tenemos que hacer con una China que va a estar creciendo durante los próximos 5 años, según algunos cálculos de su propio banco central al 6%, por debajo del 7, cuando veníamos acostumbrados a una China que estaba creciendo al 11 al 10.5 y que sin duda alguna, se ha convertido en un factor decisivo en el precio de muchas de las materias primas, el hecho de ser el 50% de la demanda mundial de carbón o el 10% de la demanda mundial de petróleo es un factor que yo creo que no podemos dejar de contemplar sobre todo cuando nuestras exportaciones minero energéticas son tan grandes.
  2. Es el crecimiento de los Estados Unidos, porque aquí también se nos ha dicho que esperábamos una recuperación de la economía norteamericana en el 2015 y que además iba a ser muy favorable para nosotros sobre todo en las exportaciones de manufacturas y que lo mismo va a ocurrir en el año 2016, la expectativa de crecimiento de la economía Americana 2016, son el 3%, pero estamos viendo también unas pautas de consumo que son muy distintas a la época gloriosa que podíamos decir de gran flujo de exportaciones colombianas de los Estados Unidos antes de la crisis del 2008, 2009.  

Y creo también importante poner sobre la mesa que la forma por la cual vamos a competir con ese mercado con otros países emergentes va a ser decisivo, Cina ha devaluado y ha devaluado para no perder competitividad frente a ese mercado y lo mismo está ocurriendo con otros países de la región, puede que nosotros nos hayamos devaluado un poco más, pero a esa devaluación tenemos que sumarle el costo país para mirar si realmente vamos a tenemos una ventaja competitiva y lo cierto es que frente a esas exportaciones de China a los Estados Unidos y otros emergentes, pues yo creo que nosotros vamos a tener que preguntarnos si estamos lo suficientemente preparados para llegar a allí o no.

Creo que el caso de La Unión Europea ni se diga, el crecimiento es bastante lánguidas, sus proyecciones es muy lánguida para el año entrante y América Latina no deja de ser menos preocupante, este año el crecimiento regional puede estar en el 0.5 y según el Fondo Monetario, doctor Carlos Gustavo puede estar en el 1.7 el año entrante. Entonces empiezo con ese contexto internacional para por lo menos intentar percibir cual es esa apreciación frente al nuevo normal en esos mercados.

Lo otro que aquí planteamos el año pasado era el aspecto de petróleo dependencia y el manejo de la petróleo dependencia desde el punto de vista de la política fiscal del Gobierno, porque que decíamos nosotros?, hombre ya ese sector ya de 54% de las exportaciones, el 75% de los ingresos de capital, esos 85% de los ingresos por regalías, es 40% del mercado de divisas y estamos viendo también una participación muy importantes de los ingresos de la Nación. Ahora no podemos dejar de señalar que gran parte de los recursos que también tuvo la Nación durante los años de mayor expansión del crecimiento del presupuesto cuando el presupuesto crecí al 11.5 y la economía al 4,5; se explicaba por esos ingresos que recibe la Nación por cuenta de los repartos de los dividendos de Ecopetrol, y también se planteó acá y se le hizo la pregunta al Banco Central, puede que no sea un asunto de competencia de ustedes, ustedes así lo dijeron, no nos queremos meter en esa cocina, porque tampoco queremos que en otra cocina entre el Gobierno, pero claramente estamos haciendo una especie de tramita la regla fiscal, tomando las utilidades y poniendo a la empresa a endeudarse para pagar las utilidades, y eso iba ligado también con una gran expansión del gasto público, que probó no ser sostenible cuando llegamos al año 2014, después de haber aumentado el recaudo tributario a más de un 45% y tener un presupuesto desfinanciado en 12.5 billones de pesos.

Y por eso me gustaría por lo menos dejar planteado el debate de la regla fiscal hacia el futuro, a mí me gusta más el enfoque de Noruega, todos esos ingresos van aun fondo y lo único que va a un gasto público es la rentabilidad del fondo, obviamente esa tentación siempre va a ser muy difícil con un Gobierno y una política fiscal tentadora para ganar con ella capital político. 

También planteamos en esos primeros informes para ver más allá de lo evidente lo que estaba ocurriendo con la industria, dijimos que llevábamos en ese momento casi 4 años, ahora vamos para casi 5 años de crecimientos o crecimientos bastante lánguidos y estábamos viendo que además, esa caída grande de la industria se dio después del 201 y que era coincidente con la cantidad de recursos que estaba recibiendo la Nación por parte de la renta petrolera y también que era casi que coincidente con la expansión del gasto público y con los efectos en ese momento revaluadores, y aquí se minimizo esa pregunta, en su momento se dijo no mire, esto es transitorio, es cuando hay que REFICAR, es que REFICAR realmente es el factor de distorsión, puede que REFICAR entre a salvar algo la patria pero no nos deja satisfecho por lo menos esas previsiones que en su momento, quizás ustedes con algo de pudor o no querer abrir nuevos frentes de discusión lo hicieron, pero creo que cualquier proyección que se haga de crecimiento de manera sostenible para la economía colombiana tiene que, por lo menos analizar que va a pasar estructuralmente con el sector industrial.

Creo que el tema de exportaciones sería un pecado no tocarlo, porque cuando empezamos a ver el fenómeno de la devaluación a finales del año pasado en una d nuestras primeras reuniones del año, ustedes dijeron que era de alguna forma una llegada bondadosa de la devaluación, porque iba a incentivar las exportaciones industriales, las exportaciones agropecuarias del país, la verdad es que las exportaciones hasta ahora han caído casi un 34%; las de manufacturas se han mantenido en niveles de contracción del 20%, han caído el 20%, las exportaciones agrícolas no han aumentado se han mantenido en el territorio negativo, y si ojo, dijimos que era urgente que nos ayudara en su momento el Banco de la República a identificar con su equipo de estudios, cuales iban a ser los grandes retos de la diversificación exportadora, porque para nadie es una mentita que el 54% de nuestras exportaciones van a Estados Unidos; el 63% van a la Unión Europea que son combustibles y el 74% que van a China son combustibles o sea una gran exposición de los combustibles en nuestra canasta exportadora de nuestros principales destinos comerciales. Dónde iban a estar posibles sustitutos, cuáles han sido las medidas de apoyo a los sectores llamados a hacer esa transición, no se veían.

Y creo yo que aquí entramos en otro terreno y es ya un cuestionamiento que lo hago con respecto, doctor José Darío, yo creo que ya debemos llegar al fin de esa relación a veces manejada con cierta diplomacia, donde la política monetaria no le exige a la política fiscal una armonía y un feliz matrimonio, por qué lo digo?, porque ante el panorama que ya se está viendo de las exportaciones y también a los grandes excesos de gasto que hemos tenido, nos estamos enfrentando a un déficit de cuenta corriente alto. Que en el primer trimestre del año estuvo en el 7%, ustedes también nos dijeron que se iba a moderar, sigue siendo alto, y muy posiblemente se mantendrá en un terreno, por lo menos de alerta durante un buen tiempo y la pregunta es, y cómo enfrentamos ese déficit de cuenta corriente?, la teoría doctor Vallejo, hágalo con la inversión extranjera directa, la inversión extranjera directa altamente concentrada en el sector de hidrocarburos  en más de un 35%, nos esa pasando la factura.

Inversión extranjera de portafolio, ha caído más de un 60% en el año, ah! que hay un distorsionante porque el año pasado los índices de corrección del Gipie Morgan trajeron una cantidad de recursos al país y que eso no lo podemos ver como un patrono homogéneo y permanente en una línea de tiempo, es verdad, pero no obstante hay una contracción y una posible decisión de la reserva federal para aumentar las tasas obviamente también va a generar esa migración a calidad. Y  nos encontramos el año entrante, y uno preguntamos quien va a hacer el ajuste?, lo hora el Gobierno central, no, el déficit del año entrante es del 3.6% del PIB, el déficit fiscal del Gobierno Nacional Central y eso sin incluir un fondo de posconflicto, eso sin incluir que nos encontremos con un hueco adicional en el sector de la salud y eso sin incluir de pronto una factura que nos toque sacar del erario público, para cubrir pérdidas no previstas del parque térmico de generación el país. Es decir, yo creo que ese rango va a estar entre el 3.6 y el 4% del PIB, y no se ve por parte del Gobierno ningún esfuerzo grande en una reducción del déficit, porque lo único que uno escucha es que en el 2017 o en el 2018 todo volverá a la normalidad, es decir pasaremos de un déficit casi del 4% del PIB a uno del 2.2 y no sabemos cómo, no nos han contado esa historia del cómo.

Y también veo con preocupación el tema de la deuda pública, también va ligado con toda esta cascada argumental, el doctor Andrés escobar a quien le tengo un profundo respeto y amistad hemos tenido este debate, yo creo que la deuda pública miraba integralmente esta alta, supera el 48% del PIB y si le incluimos vigencias futuras que también es otra discusión que yo tengo con muy buen amigo el doctor Andrés, eso ya para llegar al 60% del PIB, las vigencias futuras han pasado de 87 a 89 billones en dos marcos fiscales, compromisos hasta el 2042, generando rigideces en el gasto de inversión de la Nación, y aun que no nos llamemos deuda, sabemos que es deuda y si no lo la queramos llamar, digámosle contingencia pero al fin y al cabo todo suma y esa suma del 60% me parece preocupante.  

Y en qué contexto adicional cabe todo esto, todo este panorama, inflación. Yo recuerdo doctor José Darío y por eso empecé con esa frase, usted me decía en enero, Senador tranquilícese que el problema es arroz, ante la previsión del fenómeno del niño lo que ha detectado el equipo técnico del Banco de la República y puede ser así se estuviera viendo, el arroz ante la expectativa del fenómeno va a ver una menor expectativa de cosecha, luego esos nos está pasando la factura. Yo recuerdo que en esa discusión nosotros dijimos, miren el tema trasciende más allá del arroz, estamos viendo un déficit comercial en todo el conjunto del cereales, estamos viendo un déficit comercial en tubérculos, en hortalizas, lo vimos el año pasado en leche, lo hemos visto en carnes, lo estamos visto en alimentos para animales y ya nos está pasando la factura, más allá del aumento a una inflación de carácter estructural, que también se ve reflejada en el sector de medicamentos, en el sector de entretenimiento y otros.

La pregunta ya clara es, ¿y qué hacemos?, seria eso culpa del Banco de la República, yo no quisiera ni siquiera insinuarlo, yo no creo que esto haya sido un problema de falta de previsión, yo lo que creo es que fue un exceso de optimismo, porque lo que aquí si dijimos a comienzo del año, y además lo planteamos públicamente,  no era preferible hacer un aumento sutil a comienzo del año cuando se empezaron a ver estos brotes y no tener que esperar hasta octubre para hacer un aumento de 50 puntos básicos?, con otro elemento, hoy a pocas semanas de terminar el año las respectivas, la mía quizás, y la de algunos analistas en del mercado es que de pronto se venga otro aumento del 50 puntos básicos; no por terquedad, sino por dar la señal de cumplir el objetivo, objetivo inflacionario de la política monetaria, doloroso sí, es doloroso, hubiese sido menos doloroso si lo hubiéramos empezado a hacer gradual y vamos viendo el comportamiento, pero ustedes todos tenían la expectativa que las cosas se iban a corregir a mitad de año y no se corrigieron. Es más, yo me atrevería a pensar que y ustedes quizá me corregirán, que no hay un antecedente cercano en la historia del país donde se hayan dado dos aumentos del 50 puntos básicos de manera consecutiva en el Banco central, no lo tengo en este momento referenciado, pero esa es la expectativa que hay, por lo menos de los mercados, tanteando, si realmente hay un compromiso férreo de cumplir la meta de objetivo inflación. Claro podrían  tomar la decisión ustedes, de subamos el rango meta, no creo que sea lo suficientemente creíble a estas alturas del año, puede que el año entrante lo pueden manejar así, no lo siento así en este momento.    

Y no podría dejar de tocar ya para cerrar, que esa situación de menor crecimiento, déficit comercial, déficit fiscal, deuda pública, inflación va a caer en medio de un debate en medio de una reforma tributaria que llama estructural, que quiere decir estructural, si es un adjetivo calificativo, si es un eslogan, si es ornamental, no lo sabemos, porque todo depende de si la reforma se va a utilizar con el concepto de sastrería, de siempre confeccionar un vestido en función de una urgencia de alguna urgencia de gasto, que me temo será el famoso fondo de post conflicto, donde los cálculos que hay me empiezan a generar escalofrío, porque ninguno, por lo menos es coherente con la capacidad fiscal de la Nación y a eso lo toco algunos temas, doctor José Darío.  

1-    IVA. Aumentemos el IVA, que seguramente recomendaran los expertos, pasémoslo del 16 al 19, un punto de IVA son 2 millones, obtendremos 6 millones, esos 6 millones son para qué?, si son para lo que han dicho que vale el fondo de post conflicto seguimos mal, pero lo que yo sí quiero saber, si el país con las presiones inflacionarias que está teniendo, se puede dar el lujo de dar ese aumento de IVA, y no afectar la demanda agregada de los hogares, me parece interesante por lo menos plantearlo. 

2-    Me preocupa que en un momento de desaceleración económica y de alta inflación, entonces ahora si en época de flacas hagamos una sustitución de gravar más las personas naturales y menos las empresas, sobre la base no comprobada y de expectativas que las empresas lo que van a hacer es reinvertir esas ganancias para generar más empleo y más inversión. En épocas de incertidumbres normalmente las empresas no hacen eso, sino que maximizan sus utilidades y no habremos ganado nada, porque simplemente habremos compensado una carga tributaria, una por otra, pero como viene una desaceleración me temo que de pronto el golpe también va a hacer a la demanda agregada nacional. 

3-    Creo que los otros temas que se pueden dar, impuestos a pensiones, altas, dividendos, impuestos verdes y demás no lo tengo tan claro, como lo vayan  a hacer, ahora el IVA por ejemplo, está la teoría de dar un IVA generalizado con menor tarifa, pongámosle IVA a todo, pongámoslo al 10, pero yo quisiera saber en la categoría de bienes y servicios que están con (0) IVA otros que están con un rango del 5, si hacer un aumento eso tendrá también efectos inflacionarios, en un momento donde la economía se está resintiendo.

Entonces yo diría que el líneas generales, aquí el tema es mucho más de fondo y yo creo que ya llego el momento donde el Banco de la República empiece de manera frontal a exigir la debida coordinación de la política fiscal con la política monetaria, abrir los debates de calidad del gasto público, abrir los debates de recuperación de la confianza y creo que por lo menos desde mi punto de vista personal, como miembro de esta Comisión, yo creo que por lo doloroso que sea, puede ser más dolorosa para el país dejar galopar al más la inflación, por el efecto que tienen las personas de bajos ingresos, pero sobre todos por la perdida en la confianza que puede generar por parte de los mercados en el país.

Muchísimas gracias.                                                

   

* Intervención 2

Muchas gracias Presidenta, simplemente para reaccionar con mi buen amigo siempre es bueno debatir, porque se enriquece pues las exposiciones.

Me parece muy interesante la comparación de Noruega con Colombia, con los indicadores que usted que ha traído señor Viceministro, pero me parece que sería un poco pintoresco pensar que lo que yo estoy tratando de hacer es una comparación país a país, lo que yo sí quiero dejar acá absolutamente claro, es la decisión de usar y cómo usar los recursos petroleros, cuando uno no es un país petrolero, hay países petroleros que toman decisiones de corto, mediano y largo plazo, sobre las bases de sus reservas, de su capacidad de producción, de su orientación a mercados, pero no nos venga a decir acá que hubo inversiones estratégicas por parte del Gobierno y que este Gobierno hizo bien la tarea utilizando los recursos del petróleo, porque para un país que tiene 6.4 años de reservas, para un país donde el 70% de su producción son pozos de menos de mil barriles diarios, los más de 70 billones de pesos que van del periodo 2010 al periodo 2015, yo sí quisiera saber, ¿dónde quedaron y en qué tipo de inversiones?, usted dice que se han hecho inversiones sociales muy importantes, seguramente hay inversiones sociales importantes, la pregunta es ¿cuántas se han convertido en gasto asistencial permanente?, que ahora se ha ido quedando sin fuente de financiamiento ¿y cuántos corresponden a una formación bruta de capital de carácter permanente en el país?, eso dará motivo para otro debate seguramente, pero lo cierto es que entre el año 2010 y el año 2014, el recaudo tributario aumentó en un 45%, el presupuesto usted lo sabe y eso no es una mentira, se expandió mucho, mucho más que el promedio de crecimiento de la economía y encontramos en el 2014 un presupuesto desfinanciado en 12.5 billones, con una renta petrolera que iba para el piso. 

Entonces yo sí le pido el favor no entrar a ese tipo de alusiones pintorescas, en efecto sí las regla fiscal es un acierto, es un algo de lo que todos nos sentimos muy orgullosos, pero también no nos hacen sentir orgullosos los esguinces que se le hacen a la regla fiscal, esguinces por un lado derivados de decir que la estamos cumpliendo sobre la base de empezar a utilizar ingresos de Ecopetrol y al mismo tiempo endeudar la empresa para pagar dividendos y esguinces por la vía de la expansión con las vigencias futuras, que eso está pendiente, debate acá señora Presidenta y señor Secretario con la Comisión Asesora, la regla fiscal, para que nos cuente esa Comisión cómo ve las vigencias futuras, si deberían o no ser contempladas en el cálculo de dicha regla, porque al ser una forma de endeudamiento y al generar obligaciones también deberían estar en ese cálculo.

Y creo sí para terminar, que aquí el tema de la calidad del gasto no es menor, porque cuando el mismo Gobierno reconoce que el 62% del presupuesto de inversión, no es para formación bruta de capital, aquí también hay que hacer unas revisiones muy grandes sobre la clasificación, la efectividad y la orientación futura del gasto público.

Gracias, Presidenta