Plenaria 14 diciembre de 2015

* Intervención 1

Muchas gracias, señor Presidente. Con el respeto que me merecen los conciliadores, yo quiero decir que el texto que se ha presentado el día de hoy consiste en un agravio a los mecanismos de participación ciudadana en Colombia.

El Gobierno nacional desde que empezó a hablar de la refrendación de los acuerdos empezó hablar del mecanismo de referendo, y como se dijo acá en la discusión del debate, se modificó la Ley para permitir que esa refrendación que antes no se permitía coincidiera con un día electoral, sobre esa base el Gobierno nacional durante varios años habló de ese mecanismo de refrendación. Después el Gobierno cuando se dio cuenta del umbral, de la necesidad de separar las preguntas y de permitir un informado, le dio por considerar esa medida un suicidio político y, como no podía porque los tiempos no le daban modificar la Constitución para cambiar esas normas del Referendo, optó por un Plebiscito y al Plebiscito le hicieron cambios de carácter estructural a los que ya tenía la ley, bajar el umbral del 50% de censo electoral de participación al 13%.

Introducir un artículo que le da vinculación jurídica permanente a lo que se apruebe en el Plebiscito que antes estaba separado de lo que era un hecho político y no un hecho jurídico, aquí se reviste de juridicidad plena el plebiscito, y por esa vía se va a facultar también al Ejecutivo de instrumentos para desarrollar decretos con fuerza de ley para implementar en todas suertes y amalgamas interpretativas de temas los desarrollos de esos acuerdos, es decir, se trató ese plebiscito como si fuera algo extraordinario y por una sola vez, y entonces se pregunta uno será que las garantías están dadas para la participación en el plebiscito.

Se hizo en esta Plenaria y fue aprobado por el Senado, señores compañeros, que en primer lugar el financiamiento fuera público para la campaña del sí y para la campaña del no, advirtiendo que ya se había cometido el error de cercenar la invitación a la abstención como un derecho válido y reconocido también por la Corte Constitucional. Pero así se propuso que se financiara con recursos públicos el sí y el no.

Entre otras cosas porque el Ejecutivo tiene un interés extraordinario en este proceso, y es que ha revestido de facultades para tomar decisiones de manera unilateral, pues resulta que lo que aprobó el Senado, que era deber ese financiamiento público en la Cámara, con la mano invisible del Gobierno fue prácticamente borrado, de manera abrupta. Y fue borrado sobre la base de convocar que los mecanismos de participación ciudadana deben financiarse con recursos privados, es decir, para eso sí no era extraordinario el plebiscito, era extraordinario para volverlo vinculante, era extraordinario para cambiar el umbral, pero no era extraordinario para darle garantías a los que tuvieran posiciones antagonistas a las del Gobierno, y con eso se le está dando un golpe letal a la participación de las ideas antagónicas a las que tiene el Gobierno.

Y ahora le van a hacer creer al país que una campaña por el sí, financiada por recursos privados donde un gerente va a pedir recursos a nombre del Presidente de la República, va a tener legitimidad y que quienes tienen una visión antagónica son ya caricaturizados como los promotores de la campaña de la guerra.

Pero el tema de las garantías no termina ahí; este Senado también votó en el artículo 5º y usted lo sabe muy bien, doctor Benedetti, porque usted y el doctor Horacio Serpa fueron los únicos conciliadores que dejaron consignada su opinión, respaldando lo que se aprobó en la Plenaria del Senado, para que la publicidad Estatal se restringiera durante el tiempo que duraran las campañas. ¿Por qué razón? Porque este Gobierno entre el año 2012 y el 2014 se gastó más de 2.4 billones de pesos en publicidad y eventos, ¿por qué razón? Porque cuando el Presidente en ejercicio estaba aspirando a la reelección se utilizaba publicidad Estatal de otras agencias, con eslóganes similares para multiplicar el mensaje comunicacional del Gobierno, y aquí también en la conciliación se cercenó esa posibilidad de restringir ese derroche de recursos publicitarios que ha caracterizado a este Gobierno.

Señores Senadores, si la conciliación que termina hoy acá es aprobada, lo único que estamos haciendo es quitando las plenas garantías para que los colombianos puedan decir no legítimamente a través de una campaña que tenga igualdad, en la comunicación antagónica con el Gobierno, y para aquellos que quieren la paz, que queremos la paz, pero que pedimos que la paz tenga un mínimo de condiciones carcelarias para quienes han cometido delitos de lesa humanidad, para quienes queremos la paz, pero pedimos que las armas sean entregadas de manera verificada a terceros Estados creíbles y no a Unasur, para quienes queremos la paz y queremos limitar la participación en política de los criminales atroces, para quienes queremos la paz y queremos que haya una reparación eficaz y que sea además con los recursos amasados de actividad ilegal de las FARC.

La única opción que le están dejando es invitar al paro electoral y rechazar el plebiscito porque no se está invitando y una jornada justa, sino a una trampa donde ya están calculados los rendimientos para el Gobierno, que solamente le quiere dejar al pueblo colombiano la opción del sí con todos los beneficios que va a tener el Ejecutivo, con todos los temas que van a ser desconocidos por el pueblo colombiano y que convierten ese plebiscito en un contrato por adhesión, manipulado por la propaganda estatal. 

Muchas gracias, Presidente.