Plenaria 11 octubre de 2016

* Intervención 1

Gracias señor Presidente, que el reglamento establece que la réplica tiene prelación en ese caso, aquí se ha dicho o se han dicho muchas cosas y yo no sé si los Senadores recuerden que hasta hace pocas semanas estábamos esperando que en esta plenaria tuviéramos el debate antes de la jornada electoral sobre el Sí y el No, fuimos citados varias veces para escuchar nuestros argumentos, esbozarlos, manifestarlos, controvertirlos por supuesto como es el escenario de la Democracia, no se hizo.

Y ahora, me parece bueno que el país sepa, por qué llegó este Partido a la decisión del No, porque durante muchos meses estábamos viendo las constantes adversidades que tenía este proceso electoral, empezando por un cambio abrupto del censo, del umbral del censo electoral para una jornada plebiscitaria, en un proceso extraordinario y en un plebiscito extraordinario que bajaba los umbrales del 50 al 13%.

En este plenario, este Congreso escuchando nuestros argumentos validó que se necesitaban recursos públicos para las dos campañas y después en la Cámara de Representantes la mano oculta lo tumbó. En este plenario se estableció que se necesitaban límites a la publicidad estatal durante la campaña publicitaria para no generar mensajes que tergiversaran al elector. En la Cámara, nuevamente la mano oculta lo hundió, y eso solamente para mencionar que sin que hubiera salido la reglamentación del Consejo Nacional Electoral, ya salían mensajes en horario triple A sin doliente, diciendo, la Paz es mejor que la guerra.

¿Quién pagó esos comerciales?, ¿De dónde estaba saliendo esa propaganda?, por qué la confluencia de toda la publicidad estatal sincronizada con el mensaje, lo mismo que vimos en la jornada Presidencial del 2014, cuando en el intermedio de los partidos del mundial, salía el Jefe del equipo negociador con un mensaje similar, invitando a quien utilizó la Paz con propósito electorero. Eso sí no se les puede olvidar a los colombianos, porque ahora sí vino a ser el discurso de unidad, cuando se utilizó con propósito electorero, cuando nunca se invitó a la deliberación permanente de las ideas para confluir en puntos comunes, que unieran al país.

Eso sí se nos olvidó, a pesar de todas esas arbitrariedades, a pesar de que también se permitieran los funcionarios públicos hacer campaña, a pesar de que quedó plasmado en la convocatoria y esa ley que la pedagogía podía ser empleada como propaganda, como en efecto se hizo, nosotros tomamos una decisión de salir a la calle con coraje, con pedagogía a decir No y con muchísimos compañeros de este plenario, debatimos en universidades, en gremios, en cámaras de comercio, y yo pregunto, ¿acaso es mentira que el artículo 36 de los acuerdos de justicia le den elegibilidad política aun a quienes pasen por periodos sancionatorios del sistema de verdad, justicia, reparación y no repetición?

¿Es eso mentira?, ¿es mentira que el artículo 38 del acuerdo de justicia permite la amnistía del asesinato de soldados sutilmente llamándolos muertos en combate, a la luz del DIH, cuando las FARC nunca ha seguido esos preceptos como quedó comprobado con la masacre de los soldados en Buenos Aires, Cauca, el año pasado?, ¿es acaso mentira que el artículo 39 del acuerdo de justicia no señala que el secuestro de soldados puede ser amnistiable llamándolo sutilmente aprehensión de combatientes, o es acaso mentira que este propio artículo 39 abre la posibilidad para que todos los delitos comunes para financiar, promover y ocultar la rebelión también puedan ser amnistiados?

¿Es acaso mentira, que hay una ausencia manifiesta en los acuerdos de la voluntad de reparación económica que se esconde bajo la terminología de reparación material y tuvieron las propias FARC, que días antes de la firma, salir a esclarecerlo?, ¿es acaso mentira que no se menciona con puntualidad en los acuerdos, que la reforma rural integral de un país que tiene vocación en el sector requiere la defensa de la propiedad de buena fe, del teniente de buena fe?, o, ¿es acaso mentira que los acuerdos en materia agrícola no mencionan para nada la importancia que tiene la política agraria una visión agroindustrial y desarrollista también. ¿Es acaso una mentira que no existe en el capítulo de víctimas, un compromiso fehaciente y claro más allá de la terminología sutil de la reparación material?

¿Es acaso mentira que existe una Comisión de Verificación donde las FARC tendrán capacidad y asiento para monitorear las leyes que implementarán los acuerdos?, ¿Es acaso mentira que el propósito de incluir las 297 páginas en la Constitución lo que buscaba era tener un instrumento paralelo para convertirse bajo el principio de bloque de Constitucionalidad en un referente para desarrollo normativo?, esas fueron las cosas que debatimos, esas fueron las cosas que en todos los lugares de Colombia se llevaron a discutir.

Ahora, quien tenga denuncias puntuales que las haga, quiénes lo engañaron, porque nosotros no tenemos rabo de paja y nos arrimamos a la candela, aquí no vengan ahora a decir que es que 6 millones de colombianos fueron a votar por ignorantes como se insinuó hace pocos días, ni más, ni menos que por parte del Jefe de Estado el mismo día que recibía el Premio Nobel de Paz. Aquí no vayamos a decirles ahora a los colombianos que ellos solamente cuando votan no están desacertados, porque ellos también leyeron los acuerdos y también tenían dudas, y la aproximación a esto no puede y no debe ser una aproximación radical, porque aquí nadie ha dicho que esto tiene que irse para ninguna caneca.

Aquí lo que se ha planteado con claridad es que tenemos que corregir los acuerdos, porque nunca se dio la posibilidad en estos años de negociación para escuchar a esos millones de colombianos que se pronunciaron, y mire, Senador Galán, usted me hizo tres referencias, usted me habló del tema de elegibilidad política, ¿cuál ha sido la postura?, que la elegibilidad política no se le brinda a criminales de lesa humanidad, y hay referentes en el Derecho Internacional. España no permite que quienes hayan cometido crimen de sangre sea legible, en Colombia la Constitución del 91 lo prohibía taxativamente y después el marco jurídico para la Paz lo reafirmó.

Lo que pasa es que, si la ley se convierte en un petimetre de sastrería que se maneja al arbitrio de circunstancias particulares, entonces la ley se convierte es un instrumento magreable, maleable que debilita al Estado de Derecho, el cuestionamiento que hemos hecho es cómo hacemos para buscar una salida, que no implique la categorización especia l de unos pocos frente al resto de la sociedad. Ese principio universal de no darle la elegibilidad a los criminales de lesa humanidad, cubre a todos, porque ese quizá no sea el debate, pero acá dicen es que los paramilitares no son sujetos políticos, pues tan políticos son que están en los acuerdos, mencionados repetidas veces, tan políticos son que las propias FARC quiere participar en la seguridad para supuestamente investigarlos y prohibir que se vuelva a presentar ese fenómeno.

Tan políticos son, que iban a ser incorporados en la Constitución Nacional con esas 297 páginas, pero esa no es la discusión, Senador Galán, la discusión es buscar las salidas institucionales. ¿Qué hizo este Partido el 2 de octubre?, llamar a un acuerdo nacional, a todas las fuerzas políticas para que busquemos cómo corregir esos acuerdos, sin dilaciones, para que eso también le quede claro al pueblo colombiano, sin dilaciones, pero tampoco sin tratar de banalizar, simplemente llamando los cambios semánticos, porque aquí no se trata de cambios semánticos, jamás hubiéramos ido a un proceso de esta naturaleza, por cambios semánticos, ni por cambios pueriles, ni anodinos.

Nosotros fuimos a defender la institucionalidad en la que creemos, los principios en los que creemos y ganó el No, en una fuerza mayoritaria, pero también reconoce a los más de 6 millones de votantes por el Sí y por eso llamamos a un acuerdo político, y nosotros estamos dispuestos como lo hemos hecho siempre, a evaluar posibilidades, en materia de reclusión lo hemos hecho, en materia de concentración lo hemos hecho o se le olvida a este Senado que aquí acompañamos la ley de zonas de concentración, o se le olvida a este Senado que aquí salió una comunicación, una constancia acompañada por todas las fuerzas, sobre esa materia, y que la planteamos para proteger el orden público, para que el orden público no sea un disuasor de la posibilidad de concluir acuerdos nacionales.

Porque, pregúntense ustedes también, ¿qué hubiera pasado si gana el Sí?, ¿cuánto se demora en estar conformada la justicia especial para la Paz? Las zonas de concentración eran por 6 meses prorrogables, pero si no se hubieran prorrogado qué pasaba con los sub judices, ¿no necesitaba eso también solución? No utilicemos argumentos maniqueos en este momento de la patria, démosle la posibilidad que este diálogo concluya en una solución que le sirva al país. Eso es lo que estamos pidiendo, eso es lo que estamos haciendo las Mesas de Conversación, pero también quiero dejar claro, la postura del Gobierno nacional no puede ser la de un tramitador, de solamente recibir y llevar, hay que buscar acuerdos y consensos, y yo los invito a to dos ustedes que por un segundo reconozcamos que a pesar de todas las adversidades manifiestas inconformadas, para esta elección ganó el No y ese No que tiene la honorabilidad de millones de ciudadanos que fueron a ejercer su voto consciente a las urnas, no podemos ahora banalizarlo y trivializarlo. Yo les digo, honorables Senadores, la actitud del Centro Democrático es de grandeza en estas circunstancias, pero esperamos que la misma grandeza también venga del Gobierno. Hay que mirar aquellas voces que ahora se preocupan por el estado del clima, y que dicen que hay que repetir las elecciones en la costa para un nuevo plebiscito, yo quisiera saber si esa preocupación por el estado del clima también la hubieran tenido si hubiera ganado el Sí, a esos meteorólogos de la política.

Yo quisiera saber también si esos mismos meteorólogos de la política no han visto las cifras de la elección, porque en la costa en 6 de los 7 departamentos ganó el Sí y ganó con votos muy similares a las de otras elecciones y ahora dicen, es que hubo una abstención también muy alta, también se han vuelto politólogos, los meteorólogos, y resulta que los votos que sacó esa elección plebiscitaria son los mismos votos, casi los mismos votos de la segunda vuelta Presidencial del 2010, casi los mismos votos de la primera vuelta del 2014.

Entonces, ahora no vengamos a desconocer el mandato popular, reconozcámoslo y trabajemos todos por un acuerdo nacional, pero no utilizando triquiñuelas para tratar de enlodar el nombre de los votantes honorables por el No. Yo no he tenido ninguna duda y he salido a los medios a cuestionar, al señor que con su mitomanía salió a decir cosas porque yo presencié la mediocridad con la que manejó esa campaña y la cuestioné, y la sigo cuestionando y la seguiré cuestionando, pero era solamente 1 de 38 gerentes de las campañas promotoras por el No en el país. Entonces, por favor, defendamos aquí el sentido de la Democracia y démosle oportunidad a este acuerdo nacional.

Muchas gracias, Presidente.