Plenaria 1 septiembre de 2015

* Intervención 1

 

Muchas gracias señor Presidente, agradezco la presencia del señor Ministro de Hacienda, la señora Ministra, Director dela DIAN, yo empiezo este debate honorables Senadores, recordando que uno de los padres fundadores de esta República, el doctor José María del Castillo Irada, quien fuera Ministro de Hacienda del Libertador Simón Bolívar, decía, que el manejo de las finanzas públicas consiste en saber advertir las tempestades y saber orientar a la población en esos momentos de turbulencias.

Por eso, he nominado este debate en medio de la tormenta y porque creo que desde el año 2014 cuando el Centro Democrático, empezó a plantear en este recinto, que se venían grandes turbulencias económicas, la actitud del Gobierno fue por un lado minimizarlas y por otro lado desorientar a la opinión pública del país, es en ese sentido que creo que es importante ubicar en el plano de la realidad que Colombia viene en una rápida desaceleración económica, el país ha pasado en niveles de crecimientos del 4.5, ya se habla por el Banco de la República del crecimiento del 2.8 en esta año, y ya hay voces, que sostienen que el crecimiento puede estar por debajo del 2.5%.

Esto, está ocurriendo simultáneamente con dos fenómenos que son preocupantes para la estabilidad económica del país, Senador Ángel Custodio Cabrera, hay grandes presiones inflacionarias y al mismo tiempo en el último año, hemos visto ya una devaluación que supera el 60%. Por eso, planteo un orden lógico para la conducción de este debate me quiero referir algunos aspectos externos, a la situación colombiana. Quiero también referirme a algunos aspectos relacionados con el petróleo dependencia que fuimos asumiendo como país, era el habernos bebido lo del mercado de la bonanza petrolera, el haber despertado de esa catarsis y esa euforia, y el seguir llevando al país en unas ilusiones que no conducen a bien.

En el entorno internacional, apreciados Senadores, claro que hay fenómenos externos que nos afectan, claro que desde el año 2000 los países emergentes fueron beneficiarios de unas circunstancias internacionales, muy particulares, vimos cómo 4 millones de personas en China, migraban hacia centros urbanos y vimos un gran auge de las materias primas, que se explica por fenómenos muy claros, China hoy representa el 10% del consumo mundial del petróleo, cerca del 50% del consumo mundial del carbón, 47% del consumo mundial de cobre, 40% del consumo mundial de aluminio, y eso ha repercutido en una bonanza de materias primas.

Pero para nadie es una sorpresa que China también venía en un proceso de desaceleración económica que pasó de crecimientos del 12 del 10% y ya estamos viendo crecimientos por debajo del 7%, y el otro fenómeno externo que hemos vivido apreciados Senadores, tiene que ver con las circunstancias del petróleo, porque en los últimos 5 años al mismo tiempo que se venía dando esa desaceleración, China, Estados Unidos aumentó su producción de casi 5 millones de barriles acerca de 10 millones de barriles. Y ese choque de oferta en un momento donde se está desacelerando China, donde Europa no crece a las velocidades aspiracionales donde los emergentes empiezan a decrecer por supuesto generó unos efectos en el precio internacional del petróleo.

Pero eso tampoco ocurrió de la noche a la mañana estas circunstancias ya estaban siendo advertidas por analistas de mercados e inclusive en nuestro país, Senador Horacio Serpa, el doctor Hernando José Gómez, ex Director de Planeación de este Gobierno, con un investigador reconocido que se llama Jhonatán Malagón, hablaban el año pasado, a comienzos del año, de tener las precauciones porque el precio del petróleo podía llegar a 60 dólares el barril.

Por eso, yo diría que el segundo tema de discutir acá en este debate, es que llegamos nosotros a un petróleo dependencia, ojo, Senador Soto, sin ser un país petrolero, y el señor Ministro de Hacienda, el doctor Mauricio Cárdenas, en diario La República en enero de 2015, le expresaba al país que en materia económica y fiscal, no somos un país tan dependiente del petróleo. Yo me pregunto Senador Éverth Bustamante, si un Ministro podría decir eso.

Cuando en los últimos años habíamos visto que el sector petrolero ya estaba representando al 8% del PIB, que era un sector que estaba creciendo con muchísimo más dinamismo al ritmo de que si miento la economía colombiana como se puede ver en las gráficas y adicionalmente señora Ministra, veíamos que a partir del año 2010 para acá, ese sector pasó de representar el 37% de nuestras exportaciones, a representar casi el 58% de las exportaciones.

Entonces veníamos viendo una dependencia en el frente externo que también era minimizado por el Gobierno y también, óigase bien, Senador Varón, este sector llegó a representar 35% de la inversión extranjera directa y cerca del 40% del mercado de divisas. Por eso también sorprende que en octubre de 2014, en el diario El Espectador, el señor Ministro de Hacienda, diga, que la caída de los precios del petróleo, no iba a tener un impacto sustancial sobre las finanzas públicas, y ahí podríamos también plantearnos si es responsable o si era una desorientación también a la opinión pública, porque como lo pueden apreciar en la gráfica.

El sector  ya  representaba  el 20% de los ingresos de la nación, 70% de los ingresos de capital del Estado, 85% de los recursos de las regalías, y quiero apreciados Senadores, que miren muy bien esta gráfica que les estoy compartiendo porque entre el año 2012 y el año 2014, este Gobierno, recibió 60 billones de pesos, de los recursos petroleros que entraron por dos conceptos, los repartos de dividendos de Ecopetrol y también los recaudos  tributarios en materia de  renta y de  CREE  de ese  sector. Quiero que tengan muy presente esos 3 años, porque van a ver lo que ocurrió después. 

Y lo que sorprende y lo que deberíamos  preguntarnos, es qué hicimos con esos 60 billones de pesos y si éramos conscientes que estábamos recibiendo una renta extraordinaria, sin ser un país petrolero, porque este país apenas tiene reservas para 6.4 años. Adicionalmente el 70% de nuestros campos, Senador Robledo, son de menos de 1.000 barriles diarios en producción, y en cuanto a los costos de transporte del petróleo, Senador Mora, el promedio de costo varía entre 12 y 30 dólares según el lugar de origen, entonces tenemos también uno de los costos de transporte petrolero más caros de la región.

Por esa razón, teníamos que mirar con precaución y con cautela una renta extraordinaria sin ser un país petrolero. ¿Pero qué hicimos con los recursos? Se preguntarán ustedes, y como dice una canción popular, nos bebimos lo del mercado. Miremos, en esos 3 años que les acabo de mostrar, en esos 3 años donde entraron los 60 billones de pesos el presupuesto de la nación sin deuda creció al 11.4 % en promedio, mientras la economía crecía al 4,8, al 4,6; es decir, el crecimiento de ese presupuesto era muy superior al crecimiento de la economía.

Y en esos 3 años donde se aumentó el recaudo, donde se aumentó el presupuesto, preguntemos que ocurrió con el gran objetivo nacional de la equidad que lo podríamos medir con el coeficiente de Gini; en esos 3 años de los 60 billones de pesos, de la gran expansión del gasto, vimos  que el coeficiente de Gini, se mantuvo quieto y eso debería ser cuestionable desde el punto de vista de la calidad del gasto o por lo menos hacer una reflexión profunda sobre la calidad del gasto y ojo señores y señoras.

En esos 3 años que les menciono de ingresos extraordinarios hay un fenómeno extraordinario. ¿Cuál es ese fenómeno extraordinario?, que la nación nos dijo a través del Ministro de Hacienda que se estaba cumpliendo la regla fiscal pero resulta que a la misma regla fiscal le estábamos haciendo trampa, ¿trampa a través de qué mecanismo?, de la forma en la que nos repartíamos los dividendos de Ecopetrol y lo que ustedes ven en pantalla, es el promedio de reparto de utilidades de las grandes petroleras públicas y privadas comparables con Ecopetrol.

Ecopetrol repartía el 80% de los dividendos cuando la práctica del mercado era 40, 45 y claro el juego de la Nación era pedirle a Ecopetrol que le diera el dividendo, Ecopetrol se endeuda y prácticamente termina endeudándose para  pagar el dividendo al resto de sus accionistas, cuando debía haber reinvertido los recursos;  y por eso no me cansaré de hacer en esta plenaria un juicio histórico y pedirles a ustedes 15 segundos para que oigan este audio del saliente presidente de Ecopetrol, el doctor Javier Gutiérrez Pemberthy. Por favor. Oigan esto.

 

Lo que ha venido sucediendo en los últimos años, es que parte del endeudamiento que toma la compañía es para el pago de los dividendos, la situación es totalmente insostenible, si Ecopetrol continúa con una política como estas va a ser inviable su situación financiera, va a ser inviable que pueda seguir creciendo.

 

Y esa era la realidad, un juego para hacerle una trampita a la regla fiscal y tener un aumento de ingresos que permitía esa expansión presupuestal; pero lo grave no es solamente eso Senador Robledo, es que en el marco fiscal de mediano plazo la brújula de las finanzas públicas que radica el Gobierno todos los años, el año pasado se nos estaba vendiendo un panorama de precio de petróleo por encima de 97 dólares llegando a 104 en los próximos 4 años y también se nos estaba hablando ya de una producción superior al millón de barriles; obviamente creo que ningún analista que estuviera llevando de cerca las tendencias que se estaban presentando en materia petrolera podría pensar que esos escenarios eran del todo sostenibles.

Pero también y esto es bien particular, la producción petrolera nacional venía siendo cuestionada no solamente por los atentados crecientes a la infraestructura petrolera que vimos en los últimos años, sino también por las demoras en licenciamiento ambiental y las demoras en las consultas previas y el peregrinaje burocrático que se había empezado a tornar peligroso para el sector y que se vio expresado también en la demanda por pozos en la ronda Colombia del año pasado.

Pero, cuando empezó a caerse el dominó, cuando vimos que los escenarios estaban cambiando, el Gobierno nos trajo aquí al Congreso una reforma tributaria improvisada y les quiero compartir apreciados senadores, la gráfica que ustedes ven en pantalla sale de este libro producido por el doctor Fernando Zarama ex Director de la DIAN, que sostiene en esta publicación que ha sido perversa la política tributaria de este Gobierno con sus dos reformas, es más, como lo sostiene en ese cuadro, el recaudo según los cálculos que hace el señor Zarama, aun contando con los parafiscales y viendo cómo declinaban algunos impuestos o existencia seria 2.8 billones de pesos mayor al recaudo que tenemos hoy; y que los recursos de parafiscales que hubiéramos recibido que sumaban 19 billones de pesos, hubieran también podido ser destinados a programas de empleabilidad.

Pero ese no es el único frente donde nos bebimos lo del mercado, también lo del mercado nos lo hemos bebido con la carencia de políticas efectivas en materia industrial y agraria, tan es así, que el año 2014 con todo y la vigencia del famoso Pipe 1, el sector industrial apenas creció el 0.2%, el sector de minas y canteras decreció 0.2% y el sector agropecuaria un lánguido crecimiento del 2.3.

Y cuando vamos a reflexionar sobre la industria y aquí sí me parece importante, invitarlos a una sana reflexión, porque aquí se ha creado la leyenda urbana que el proceso de desindustrialización del país viene de hace 10 o 15 años simplemente como en política uno no tiene derecho a sus propios hechos, los invito a que miremos esta gráfica, lo que ustedes ven en azul es el crecimiento del Producto Interno Bruto de Colombia y en rojo el crecimiento de la industria; entre el año 2002 y el año 2007, el crecimiento de la industria estuvo muy por encima del crecimiento de la economía. Claro, vino el 2008 y el 2009 que fue la peor recesión desde la gran depresión y la mayoría de las exportaciones industriales de Colombia iban al mercado de los Estados Unidos de Norte América, eso explica la caída. Pero también pueden ver la recuperación en el 2010, inclusive en el 2011, lo que es inexplicable es que aun con el PIPE entre el 2012, 2013 y 2014 los mismos años que les he mencionado, lo que vemos es el sector industrial con un decrecimiento, esto son cifras de la ANDI, ha habido algunas correcciones que ha hecho el DANE, que ubican a algunas de esas cifras de crecimiento en el 0.1 o 0.2. Esa no es la discusión.

Y en pantalla ven unos estudios realizados por el doctor Luis Fernando Mejía hoy subdirector nacional del Departamento de Planeación quien fuera director de la unidad de política macroeconómica del Ministerio de Hacienda donde muestra y ustedes ven en los dos círculos rojos, que las tendencias de crecimiento tanto del sector industrial como agrario en Colombia, que teníamos antes de la crisis del 2009 nunca se pudieron recuperar, y la brecha se agrandó y entonces valdría cuestionar cuáles fueron las intervenciones de política pública en esos dos sectores más aun cuando lo comparamos con otros países de América Latina, nos damos cuenta que la brecha de recuperación de Colombia es la más grande las economías relevantes de la región.

Miren esto. Esta es la caída más protuberante, 3 años con unos niveles de crecimientos absolutamente mediocres, insulsos y débiles para la industria que coinciden con esos magníficos años de ingresos extraordinarios y habría que preguntarse para qué le sirvió a la industria el famoso PIPE 1. ¿Qué tanto se anuncia? Plan para el impulso, la productividad y el empleo, ahí podían ver esa productividad en la industria lo lamentable que fue y, sigue siendo triste que en los últimos 5 años también la participación de la industria en el PIB, tuvo la mayor caída de los últimos 10 años, cayendo el aporte del 13 al 11% del producto.

Pero también el marco fiscal de mediano plazo nos vendía una ilusión distinta, el marco fiscal de mediano plazo vino al Congreso el año pasado y nos decía que la industria iba a crecer al 3%. ¿Sobre qué bases? Se preguntaría uno, el crecimiento fue del 0.2 y este año también nos están diciendo en el marco fiscal que vamos a tener niveles de crecimiento que no se asemejan a las cifras que hemos visto en los primeros seis meses. Por eso llama la atención que el señor Ministro de Hacienda en enero de 2015, en el diario El Espectador le diga al país que tiene unos sectores agrarios e industriales preparados para enfrentar esta caída del petróleo que además se iban a favorecer y beneficiar de la devaluación y la realidad nos muestra otra cosa; no solamente hemos visto una caída grande del sector industrial, 5 trimestres consecutivos sino que también hemos visto que las exportaciones en esos sectores no se están viendo beneficiadas lo que llamaría el señor Ministro de Hacienda las bondades de la devaluación.

Después nos dijo también la señora Ministra de Comercio en noviembre de 2014, que el problema del sector industria es de innovación no de protección, y es curioso porque uno pensaría que entonces el Gobierno tiene una política pública decidida hacia el sector de la innovación. No, en los últimos 4 años hemos perdido 8 posiciones en el índice global de innovación, 8 posiciones.  Los recursos que destina el plan de desarrollo a transformación productiva son apenas el 1.2% de los recursos del plan.

Las exportaciones de valor agregado tecnológico se han venido reduciendo y son apenas el 10% de las exportaciones del país. Además, con ese espíritu proveniente del petróleo dependencia hicimos una reforma de regalías que cuando uno examina el desempeño del fondo de ciencia y tecnología que aparentemente tenía esa finalidad, su nivel de ejecución Senador Merheg es por debajo del 6%. Otra ilusión que le han vendido al país; y la señora Ministra también nos ha dicho en mayo de 2015 en unas de sus columnas que el Gobierno está decididamente motivado a apoyar a los empresarios para resolver sus problemas.

Hay que pensar en algunos casos. Por ejemplo en el sector de la Industria Farmacéutica Nacional que hoy va al Gobierno y les pide que exporten, porque la devaluación es esa bondad para abrir una planta nueva, una industria farmacéutica ya constituida en el país puede demorarse 18 meses para tener la operación por todo el peregrinaje burocrático que debe adelantar ante el Invima, que va a desde la autorización de buenas prácticas de manufactura, buenas prácticas de laboratorio, tener que registrar cada medicamento de una planta a otro y así no hay sector Industrial Farmacéutico Nacional que se beneficie de la devaluación y que pueda acceder a otros mercados; pero ese no es solamente el problema, es que los costos de exportación en Colombia y estas son las cifras que también maneja Analdex, nos reflejan que transportar prácticamente un contenedor en Colombia para cebarlo a los destinos de comercio puede estar costando 2.355 dólares y en materia de energía estamos teniendo 72% más pago por el kilovatio industrial de lo que tiene Perú, o 50% más de lo que tiene Estados Unidos y hemos visto un sistema eléctrico que ha premiado mucho más la confiabilidad que la competitividad, no se trata de buscar alterar el régimen de tarifas ni mucho más faltaba, pero se trata de entender que hay elementos de competitividad en los costos de energía que son graves para el sector industrial en el país y que requieren una intervención de política pública.

Como también es preocupante el cerco normativo, que en este país entre el año 2000 y el 2015 se hayan producido más de 1.000 leyes y entre el 2012 y el 2015 más de 1.000 decretos circulares y documentos de orientación de políticas saliendo del Ejecutivo. ¿Por qué no hay sector privado que se adecue eficazmente a esas realidades? Y por eso el señor Presidente dela República nos dijo a nosotros en agosto de este año, hace ya unas semanas que un dólar fuerte iba a ser la bendición para el sector industrial y el sector agrario.

Senadores, un país que tiene esos costos que les menciono más una tasa efectiva de tributación, detonada por reformas improvisadas no incentiva mayor inversión. Genera desconfianza en el sector industrial, no incentiva la formalización, no incentiva la competitividad; entonces cuando uno mira las palabras del Presidente de la República, claro se da cuenta de esta triste realidad que viene de tiempo atrás, sí, el sector agropecuario en muchos años salvo contadas excepciones ha crecido más que el promedio del crecimiento de la economía nacional; pero la verdad es que con una asignación de gasto público donde el 90% de los recursos son para subsidio, solamente 10 para bienes públicos y no va de la mano el presupuesto del sector con la competitividad del sector pues esos son los resultados que tenemos y preguntaría uno. ¿Será que ese tipo de cambio es beneficioso en un país que cerró el año pasado con un déficit comercial protuberante en materia de cereales, protuberante en materia de legumbres, protuberante en materia de carne y leche, de alimento para animales? Esas son circunstancias de competitividad.

Y la otra locomotora de que se nos habló, la minera, también la empezamos a afectar con las políticas que tomó el Gobierno, porque también nos creímos un país minero y resulta que apenas nosotros somos el 1.1% de la producción mundial de carbón, el 2.9 de la producción mundial de níquel y el 2% de la producción mundial de oro  y así hemos visto que con las medidas que ha tomado el gobierno, pues el aporte de ese sector en el PIB  se ha mantenido de alguna forma estática; las exportaciones de los principales productos mineros se han contraído y la encuesta que hace la ANDI en materia de carga tributaria para los sectores, muestra que el sector minero es uno de los más afectados por esas decisiones de política pública.

Nos leímos también el mercado en el frente comercial, y aquí invito a la reflexión Senador Delgado, porque el señor Ministro de Hacienda nos decía también que el aumento del dólar iba a ser fundamental para estabilizar nuestra economía y que obviamente iba a ser la oportunidad para diversificar las exportaciones. La verdad es que el déficit comercial del país se ha ido agravando, nuestras exportaciones totales cayeron un 31% al primer semestre de este año; las exportaciones de bienes industrializados más de un 17% y ojo con esto; las exportaciones que tiene Colombia Senador Restrepo a los Estados Unidos 54% son petróleo. A la Unión Europea 60% es petróleo, a China el 72% es petróleo, entonces yo le preguntaría a la señora Ministra, ¿qué estábamos haciendo para aumentar nuestra oferta exportable en esos mercados y cuáles fueron las decisiones que se pueden plasmar no en documentos ni en presentaciones de power point sino en realidades efectivas de la nación? y esto nos lleva al gran problema, Senador Benedetti o a uno de los grandes problemas de la tormenta perfecta que tiene Colombia.

Tenemos un déficit de cuenta corriente que cerró el primer trimestre del año 2015 cercano al 7%. El déficit de cuenta corriente le quiere decir al país para que lo entiendan también los televidentes, no solamente que tenemos un desbalance en el frente comercial, entre lo que exportamos y lo que importamos. También entre el gasto y el ingreso, también entre la inversión y el ahorro y también la sumatoria del déficit público y el déficit privado; razón por la cual ante un déficit de cuenta corriente de esa magnitud y un déficit fiscal proyectado para el año 2016 cercano al 4% del PIB el ajuste Senador Martín Morales de pronto lo va a tener que hacer el sector privado y eso sí que se va a volver negativo para nuestra economía.

Por eso despertándonos de esa gran fiesta petrolera, de habernos creído llenos de ingresos, viene el guayabo, pero el guayabo también viene bajo algunos efectos que mantienen la distorsión de la realidad. Por ejemplo, el señor Ministro de Hacienda dijo en octubre del año 2014 que la economía colombiana pasa a crecer al 7%, que las voces que anunciaban la tormenta éramos aves de mal agüero, pesimistas, la realidad nos muestra otra cosa, al punto que hay bancos de inversión con Merril Lynch que ya dicen que Colombia puede tener niveles de crecimiento del 2% este año y ya quienes anuncian un crecimiento por debajo del 2.8 están más cercanos a la realidad.

También nos dijo el señor Ministro que la devaluación, es este proceso que estamos viendo hoy donde nos hemos devaluado un 60%, no traería efectos inflacionarios Senador Corzo, nos lo dijo, y nos lo dijo además en un medio de comunicación, la verdad es que hay dos fenómenos muy importantes de la devaluación. Uno por un lado que la deuda pública externa ha aumentado un 12%, eso es un efecto que ya estamos viviendo como ustedes lo pueden ver en pantalla y dos en materia de inflación ya hemos visto que la inflación año corrido al mes de julio está muy por encima de las metas. Alimentos, 5.6; nos dijeron a comienzo del año que este iba a ser un proceso transitorio, un reacomodo, ¡no! porque el país ya tenía tendencias estructurales de importación de alimentos, no vayamos muy lejos, el sector avícola Senador Amín que consume 4.5 millones de toneladas de maíz, importa la mayor cantidad del producto y la producción nacional de maíz apenas llega a 1.5 millones de toneladas después de haber hecho un gran esfuerzo, esa importación representa el 70% del costo de ese sector.

En el sector de medicamentos Senador Galán también, en el sector de medicamentos estamos viendo que muchos de esos productos que traen para atender a nuestros pacientes vienen del exterior y ahí también se está presentando inflación; entonces no podemos minimizar los efectos de esa situación, porque las presiones inflacionarias también están llevando al Banco de la República a un dilema, qué hace el banco, Senador Barón, mantiene las tasas mientras ve las presiones inflacionarias y los mercados empiezan a cuestionar si va a cumplir el compromiso de objetivo inflación, las baja, ya por lo menos ese debate si las baja no está en la mesa porque sabemos los efectos adversos que hay, pero subirlas la pregunta es cuál es el mejor momento para hacerlo para no frenar la economía y ese es un debate que también esperamos que el señor Ministro de Hacienda nos lo conteste el día de hoy.

Vulnerabilidades fiscales, esta también es bien interesante, porque en el marco fiscal del año pasado, el Gobierno nos decía que el déficit entre el 2014 y el 2015 iba a aumentar apenas un 5%, aumentó un 30 Senador Gerlein y si se compara con el 2016 Senador Guerra aumenta casi un 60% y por eso vamos a llegar al año entrante con un déficit fiscal cercano al 4 y lo que uno debería también preguntarse es cómo se va a hacer ese ajuste y con qué instrumentos y en qué momento, pero, se nos dijo a nosotros también en octubre de 2014 por parte del señor Ministro de Hacienda, que la caída del precio del petróleo no iba a agravar esas vulnerabilidades fiscales.

Y miren el ejercicio de sensibilidad Senador José Obdulio Gaviria, de cuánto deja de recibir la Nación por cada dólar que cae el precio del petróleo frente a la referencia del marco fiscal para el marco fiscal de 2015 es de 569 mil millones de pesos. Que no lo alcanza a compensar 10 pesos de devaluación ni tampoco un aumento de la producción petrolera en 10 mil barriles, es más, Senadora Claudia López, si la producción cae en 10 mil barriles, también tenemos un efecto fiscal de ingresos que superan los 100 mil millones de pesos y a estas vulnerabilidades yo le agregaría una mayor, claro hay unas proyecciones de menor recaudo que se pueden dar por toda esta turbulencia.

Pero en 1928 en este Senado, se oyó la voz de Alfonso López Pumarejo para cuestionar al entonces Ministro de Hacienda Esteban Jaramillo, de que el país estaba moviéndose hacia una especie de prosperidad al debe, que vendíamos una ilusión de gran infraestructura, grandes inversiones que estaban siendo sustentadas en un creciente nivel de endeudamiento  y por eso el tema de las vigencias futuras no es menor, porque las vigencias futuras que son un instrumento de política pública para permitir sacar algunas cuentas de las cuentas nacionales y permitir la inversión en proyectos estratégicos, también se está abusando de ellas y violando la regla fiscal. ¿Cómo se viola la regla fiscal a través de este mecanismo?, pues es que las vigencias futuras no son nada distinto a deuda, porque no hay ninguna diferencia entre una vigencia futura al 2020 y un Tes al 2020, pero lo manejamos contablemente con cierta filigrana, no obstante, apreciados senadores, entre el marco fiscal de 2013 y el marco fiscal de 2015 pasamos de 27 billones en vigencias futuras a 89 billones en vigencias futuras; y haciendo un escenario de cálculo, si a la deuda pública que tiene la nación hoy le sumamos, esto es calculado con un tipo de cambio de 3 mil pesos y le sumamos a las vigencias futuras a la deuda, el nivel de deuda sobre el PIB en Colombia puede llegar al 60%.

Ya si las vigencias futuras está en el 48, razón por la cual, Senador Ángel Custodio, es muy importante que este Congreso tenga la posibilidad de conocer, de escrutar, de monitorear las vigencias futuras que aprueba la Nación a través de una decisión unilateral, gubernamental, del Confis, del Conpes, del Consejo de Ministros, pero que no pasa por el escrutinio del Congreso de la República y es algo peligroso.

En materia de confianza, hay tres fenómenos de desconfianza que no se pue den dejar pasar, la desconfianza industrial que viene acelerada por la carga tributaria, que viene acelerada por los ¿ (Sin sonido), sí. Gracias senador Galán.

En materia de desconfianza, como les decía, la industria viene muy afectada por impuestos, por costos de energía, por complicaciones logísticas, por peregrinaje burocrático y esa desconfianza ya se ve en las expectativas de producción; pero hay algo más grave y es la desconfianza del consumidor que ha llegado este año a dos de los puntos más bajos de los últimos años, uno en abril y otro el que estamos viendo entre junio y julio.

Esa desconfianza del consumidor es una señal de que puede haber afectaciones a la demanda agregada en el país y el consumidor también se siente empobrecido, Senador Elías, por la devaluación y por otros fenómenos también se siente empobrecido; pero la inversión extranjera directa en el país cayó un 17%, la inversión de portafolio ha caído 76% en este semestre, vemos que el índice de capitalización bursátil cae de manera libre y precipitada y vemos con tristeza cómo la acción de Ecopetrol ha llegado prácticamente a su precio de emisión.

¿Cuántos colombianos, Senadora Viviane, nos depositaron en esa acción la esperanza de su jubilación de la educación de sus hijos? Y aquí hay tendencias que también indujeron a esto fuera de los choques externos. Pero, Senador Aguilar, lo triste es que se nos decía que éramos cabeza de serie en materia económica, la luz que alumbraba América Latina, pues resulta que JP Morgan que es el mismo Banco que tanto ha promovido la inversión en productos de renta fija en Colombia ya nos ubica a nosotros dentro de las cinco economías más vulnerables del mundo ante todos estos choques; y por eso creo que es importante hablarles de las falsas esperanzas, porque en octubre de 2014, el señor Ministro de Hacienda le dijo a este congreso que la reforma tributaria no iba a tapar ningún hueco fiscal, sino que era un mecanismo para garantizar la inversión. ¿Será eso verdad?

Si comparamos el presupuesto de la Nación para el 2016 que nos ha traído el Gobierno con el de 2014 y esto ya es con un plan de desarrollo aprobado, vemos que la inversión en educación cae un 15%, vemos que la inversión en transporte cae un 29% y vemos también caídas en otras locomotoras; entonces ¿se ha afectado o no se ha afectado la inversión?, ¿fue o no fue esa reforma tributaria para financiar esa inversión?; y es más, desde el punto de vista de la consistencia del presupuesto de 2016 vemos caídas en los sectores que más necesidad tienen, agricultura 39%, medio ambiente, industria, ciencia y tecnología, entonces poca austeridad inteligente se ve ahí.

Las vigencias futuras: simplemente para notar la gravedad de ir perpetuando, Senadora Daira, esa inflexibilidad en materia presupuestal de los 40 billones de pesos que tiene el presupuesto de 2016 en inversión, ya más de 10 billones están comprometidos con vigencias futuras y obviamente por efectos de toda la devaluación nuestro pago de intereses ha crecido un 17%.

Entonces, no le podemos negar al país que estamos ante una tormenta perfecta, que se puede convertir en crisis si no actuamos, que se puede convertir en crisis si no tenemos la información completa para que este congreso pueda operar y cumplir su mandato constitucional y esa tormenta perfecta está representada en un déficit de cuenta corriente grande, en un déficit fiscal que se acerca al 4% del PIB, en una devaluación del más del 60%, en una inflación que pareciera tener tendencias más estructurales y en una asfixia tributaria a los sectores productivos.

Las reflexiones finales: es necesario que busquemos mecanismos para recuperar la confianza, la confianza del consumidor, la confianza de la industria y la reforma tributaria estructural que tanto se anuncia, debe ser un instrumento para que simplifiquemos el estatuto tributario para que sea pro competitividad, pro inversión, pro ahorro, pro formalización. No hacerlo es un pecado muy grave, y señor Ministro, es importante que el Ministerio de Hacienda tenga un acto de contrición y oriente bien el debate y le traiga a este Congreso un marco fiscal de mediano plazo actualizado con la realidad, no puede seguir teniendo estos elementos distorsionantes; necesitamos mejorar los mecanismos de escrutinio de las vigencias futuras.

Nos urge, Senador Gerlein, hablar de la calidad del gasto porque Senador Ospina, el presupuesto de inversión de este año, el 62% reconocido por el Gobierno es para inversiones que no son económicamente productivas, ¿podemos darnos ese lujo en materia de calidad del gasto? Señora Ministra, queremos contribuir en la agenda industrial, en una agenda industrial que esté sincerada, que resuelva los cuellos de botella, que resuelva ese cerco normativo que enfrenta el sector privado, que resuelva también herramientas de competitividad, doctor Rojas, para los sectores estratégicos hay que mejorar la velocidad de las devoluciones de impuestos en este país, son mecanismos que pide a gritos el sector productivo, necesitamos también mejorar la capacidad de tener deducciones a las importaciones de bienes de capital y no podemos seguir pensando que el sector minero-energético no necesita también instrumentos que permitan fortalecer su participación productiva y al mismo tiempo mejorar la capacidad de supervisión y asistencia en materia ambiental.

Señores Senadores, yo empecé esta intervención hablándoles de José María del Castillo y Rada, esta turbulencia de la que les hablo, esta tempestad, es reconocida por los analistas más prestigiosos de este país y las instituciones más prestigiosas de este país, ANID hace 8 días nos mostraba a nosotros algo grave y reconoce en este informe sobre el enfriamiento económico, que el país no tiene en este momento capacidad contracíclica suficiente para enfrentar esta tempestad con las condiciones de hoy;  razón por la cual vamos a tener que mirar muy bien y de manera muy inteligente cómo se hace ese ajuste y para quienes a veces han querido plantear esto como una comparación y no lo he planteado como una comparación.

Inclusive en los momentos de los años de la crisis del 2008, 2009 internacionales, en esos cuatro años del 2006 al 2010 comparado con estos primeros, donde no teníamos las condiciones internacionales favorables que tuvimos durante los primeros 3 años, se presentaron mejores resultados en el crecimiento del PIB nominal, del PIB per cápita y en algunos aspectos del sector externo.

Por eso señor Ministro, ese cuadro de José María del Castillo y Rada que está en su oficina esperamos que le sirva de inspiración para que usted sepa orientar al país y enfrentar esta turbulencia y no siga desorientando con algunos de sus pronunciamientos.

Muchísimas gracias

 

 

 

* Intervención 2

 

Muchas gracias, señor Presidente, yo creo que este ha sido un debate muy interesante, un debate productivo, un debate de ideas, y para cerrarlo no quisiera referirme a ningún tipo de ataque o mención personal, porque le quitaría altura al debate. Yo sé y acá han expresado algunos funcionarios, frustración con respecto a la intervención que hemos planteado, pero creo que es más grande la frustración que tiene el país sobre la conducción de la economía, y quizás hay que recordar una cosa, el Partido Centro Democrático no apela a mañas, cuando se trata de la deliberación parlamentaria.

El Partido no es una Oposición hirsuta que está cuestionando y negando absolutamente todo, este es un Partido que ha tenido grandeza, patriotismo en los debates y no hemos tenido reparo alguno cuando los temas y su importancia nos llevan a generar respaldo, doctor Horacio, en mi calidad del presupuesto bienal de regalías y con el apoyo de la Bancada del Centro Democrático, respaldamos esa iniciativa y la enriquecimos, Senadora Arleth, usted estuvo allí, también fuimos con varios Senadores de la Comisión Tercera al Ministerio de Hacienda a apoyar el proyecto de ley de los nuevos intermediarios financieros, señor Ministro, usted recordará, es más, usted en la plenaria aplaudió que el partido tuviera una postura clara y firme sobre eso.

Y lo hicimos con la ley de infraestructura y con muchas otras cosas más y, contribuimos siempre a generar confianza, pero lo que sí no podemos hacer como Partido que tiene un compromiso con el país, es matizar la verdad, adecuar la verdad, mimetizar la verdad, porque eso sí no conduce a absolutamente a nada y no enriquece el debate político. Porque por muchos años y quizás en el período de Gobierno anterior, en materia económica no hubo oposición y acá se podrían manejar las cosas con mayor tranquilidad de pronto para el Gobierno, pero la oposición cuando viene a plantear los debates, con argumento, lo único que fortalece es el escrutinio de la ciudadanía sobre la gestión pública.

Entonces quisiera referirme, señor Presidente, a algunos aspectos: Petróleo-dependencia, se ha dicho que el Senador Duque está tergiversando la realidad y él la ha creado, no, no sé, Senador Duque, aquí hay economistas colombianos de alto prestigio que se han referido a la materia, como el doctor Guillermo Perry, en varias columnas. El doctor Carlos Caballero Argáez, que fue Ministro de Minas y Codirector del Banco de la República, también lo ha planteado, y el doctor Juan Camilo Restrepo, que fue Ministro de este Gobierno, el doctor Alberto Carrasquilla, y ellos no lo hacen por lacerar la imagen del país, lo hacen también con sentido patriótico, no para decir que el petróleo sea malo, sino para plantear que un país que no es petrolero, debe minimizar los riesgos de la petróleo-dependencia, porque pueden afectar sustancialmente sus objetivos de desarrollo.

Señores, no nos digamos mentiras, cuando el país tiene más del 50% sus exportaciones en petróleo, más del 35% en la inversión extranjera, más del 40% del mercado de divisas, cerca del 40% o más de la capitalización corporativa de mercado bursátil en cabeza de empresas petroleras, el 70% de los ingresos de capital de la nación y el 85% de las regalías, si eso no es petróleo-dependencia, ¿qué es?, ¿malo decirlo?, no, la preocupación es qué hicimos con los recursos de esos 60 millones de la bonanza, y el debate termina, y no tuvimos la respuesta.

No se le dice acá al país, ¿qué pasó con esa gran cantidad de recursos en esos años?, y la inconsistencia que hay con el coeficiente de Gini, nadie puede pedir, señor Presidente, que el Ministro de Hacienda sea una pitonisa, que el Gobierno sea una pitonisa, pero tampoco que sea un cíclope, porque esa figura mitológica griega lo que se refiere es a aquellas instituciones o personas que tienen una sola visión del mundo y se rehúsan a escuchar las opiniones que constructivamente están alertando sobre la conducción del país.

Ecopetrol, muy bien, si, el Senador Macías lo decía además con un buen ejercicio de matemáticas, es que no es lo mismo repartir 80% de 5 billones, que de 13 billones, es que en los años donde Ecopetrol llegó a recibir la mayor cantidad de dividendos se tuvo que endeudar para pagar los dividendos, eso no es, no es serio, independientemente del Gobierno que sea, no es serio, y los mercados ya venían castigándole eso a Ecopetrol.

Porque ahora no nos van a decir es que la acción de Ecopetrol se desplomó por cuenta de los precios del petróleo, claro que se afectó sustancialmente y eso precipitó aún más su caída. Pero es que mientras en el año 2013 y el año 2014, Ecopetrol fue una de las empresas que perdió más valor accionario, porque los mercados ya estaban cuestionando esa práctica, fallas en la exploración, caídas en la producción, pero ese era un elemento que preocupaba a los mercados.

El gasto aquí no se le dice al país la verdad con respecto al gasto, es que el presupuesto que se presentó en julio de 2014 era de 199 billones, el que se presenta en julio de 2013, para la vigencia de 2014, y el que se presenta en el 2014, es de 216, 17 billones de pesos, se expandió el presupuesto de un año, a otro, que coincidía también con esa gran cantidad de recursos que entraban a las arcas, y que como el gasto no fue efectivo, después de haber hecho un esfuerzo grande de recaudo, se le dice al país el año pasado que el presupuesto está desfinanciado en 12.5 billones de pesos.

Y se nos trae además una reforma tributaria, que es un adefesio, evaluado por expertos, o es que acaso la OCDE no se ha referido a la reforma, o es que acaso la OCDE no le ha dicho al Gobierno que tener un monstruo de dos cabezas en el impuesto de rentas, es pernicioso, o es que acaso no le dijeron al Gobierno que le impuesto a la riqueza tenía que expirar en el 2010 y se mantuvo so pretexto de la oleada invernal, y ahora so pretexto de, ¿algo más?, Y sí, la excusa es que eso viene de la administración Uribe. Yo sí quisiera aprovechar, señor Presidente, desmitificar una cosa acá de manera contundente.

En el año 2002, este país estaba sitiado por el crimen, y el crimen era el peor costo que tenía el hacer negocios en Colombia, y pagaron el impuesto a la riqueza personas que tenían fortunas de más de 3 mil millones de pesos, ¿cuál es el resultado 8 años después? Lo que ellos pagaron de impuesto a la riqueza en ese momento, que era una contribución para fortalecer la seguridad, lo recibieron los ciudadanos con la valorización de los activos que le trajo la seguridad y eso es incontrovertible, y ese impuesto estaba previsto para expirar y se mantuvo para contener o para manejar unos niveles de riesgo de la nación y de gastos.

En industria y comercio, miren Senadores, los Gobiernos se tienen que juzgar por sus metas y por sus resultados, y con su evidencia, entonces cuando yo tomo los datos del programa sinergia del DNP, no los del Senador Duque, amañados, no, no, los del DNP, y miramos las metas que se trazó este Gobierno en materia de competitividad durante los primeros cuatro años, y les cuento, programa de transformación productiva que aquí tanto se aplaude, posición de Colombia en el doing business, no se cumplió la meta que se había trazado la nación, de ubicación.

Posición en el índice de competitividad global, tampoco la realizó, valor de las exportaciones en bienes del PTP, tampoco se cumplió, valor de exportaciones en el PTP, tampoco se cumplió, y en el programa de facilitación de comercio, ninguno de los cuatro indicadores que se trazó, no los leo para no demorar más el debate, ninguno se cumplió, aquí nadie está viendo las cosas con Catastro, pero aunque se quiera presentar así.

Lo que estamos viendo, sí, es que estamos en medio de una tormenta perfecta, y que esperamos que el país tenga la sinceridad sobre las medidas de política que le sirvan, para navegar en esas aguas tumultuosas, turbulentas, pero también hay que decir las cosas con realidad, aquí se nos trajo un plan de inversiones, en el Plan de Desarrollo, en competitividad, señor Presidente, y el 65% de los recursos se espera que vengan del sector privado, del mismo que es asfixiado. Se no habla de ciencia y tecnología y se nos pide que innovemos, y el sector, ¿cuánto tiene?, 74% de los recursos de innovación, ¿se espera que vengan del sector privado?, eso no es consistente.

En turismo, y yo estoy de acuerdo con que la devaluación sí trae una oportunidad inmediata en el sector del turismo, porque se acomoda bien, ya está, se puede crecer, se ha mantenido la exención tributaria que además instauró el Gobierno del Presidente Uribe, que tanto fue criticada y que después la presentaron los del Gobierno como una medida necesaria.

No importa la autoría intelectual, eso sirve, pero lo que sí no podemos ocultar es que en el índice de competitividad turística de la web hay cosas que preocupan y que tenemos que resolver, doctor Horacio Serpa, nosotros estamos en el puesto 108, en la ubicación del índice de competitividad turística para el desarrollo de negocios, y en el puesto 140, en materia de seguridad. Hay que mejorar, claro que hay que mejorar, Senador Milton, claro que hay que hacerlo y estos debates son para eso, lástima, que nos hallamos quedado sin las respuestas de cuáles son los planes de acción del Gobierno.

Sector Industrial, vea, doctor Andrés Escobar, usted que ha sido mi amigo por muchos años, a uno qué le preocupa, que con la cantidad de recursos que tuvo el Gobierno, que con las metas de política pública llevemos 2012, 2013, 2014 y vamos para 2015, con un sector industrial que no despega, ahora dicen que es la crisis, o que acaso no tuvo este país y los mercados emergentes, ya que se me pedía que reflexionara sobre lo internacional, la mayor cantidad de recursos disponibles.

Que haya tenido los mercados emergentes después de los programas bazuca, de recuperación fiscal, en las economías desarrollada que llevaron las tasas de interés a niveles mínimos y que permitieron un caret training, un arbitrio de recursos invirtiéndolos en los mercados emergentes, ¿cuánto de eso vino el apoyo industrial en Colombia?, ¿qué agenda había para impulsar eso en Colombia?, eso duele, y es cuestionable y la Democracia tiene que plantearse eso en estos debates, materia de comercio.

Tampoco escuchamos cuál iba a ser el programa de diversificación exportadora a aquellos mercados donde más del 50% de nuestras exportaciones, son petróleo, o por qué no se planteó acá otro interrogante que nosotros dijimos, y es que la devaluación China tiene una orientación y es para que ese país pueda seguir llevando su manufactura a mercados desarrollados como el norteamericano, y vamos a tener que competir con la devaluación China y la manufactura China, para llegar a esos mercados.

¿Cómo lo vamos a hacer?, ¿qué programas hay?, ¿qué nuevos instrumentos hay?, ¿qué nivel de preparación tecnológica? hay para eso, otra respuesta que queda inconclusa, porque se prefirió la respuesta personal a la institucional. Vea política, señor Presidente, es que hay que mirar propuestas también. El sector industrial, hablamos de energía, nunca, hemos pedido volver al modelo proteccionista, o cepalino, no, lo que hemos pedido es que el Gobierno también cumpla con las cosas que le ha prometido al país, o es que acaso no fue el Gobierno el que financió el estudio de Exing, que trajo 22 recomendaciones para el sector eléctrico, que se están quedando quietas y que el sector industrial, las está pidiendo con verticalidad, como lo hizo en la Asamblea de la ANDI.

Ahora, deducir las inversiones en bienes de capital no es algo que el país necesita, o es que ahora le vamos a salir a decirle a la gente salga a hacer fábrica con dólar a 3 mil, o sea, invitamos a que hagan fábricas con el dólar a tres mil, pero eso sí, no damos las herramientas para que esas inversiones en maquinaria que se han convertido 70% más costosas se puedan hacer con una deducción bien pensada, bien focalizada, para estimular, porque claro, no podemos esperar que el Gobierno sea una pitonisa.

Pero si el Gobierno está invitando a hacer fábricas, que se comprometa con el tipo de cambio de equilibrio que va a permitir que esas fábricas sean rentables, o el día que volvamos a tener un boom de materias primas ¿qué les va a decir?, ahora ajústense a cerrar la fábrica, o es que hay herramientas de competitividad clara que le vamos a dar a los industriales en este país, y si las hay, digámoslas y discutámoslas, y construyámoslas unidos.

Mire, el tema de los mercados locales de capital, sí que es preocupante, Colombia tiene uno de los mercados de capitales más pequeños de la región, como, proporción de su economía, 77 empresas listadas en bolsa, solamente 4 transan más de 5 millones al día, y hemos visto cómo se desploma la bolsa y nadie le dice al país qué mecanismos va a haber, para que no se caigan los productos de renta variable en este país, es un error de política pública no presentarle eso al país con claridad, y si hay una tormenta perfecta y enfrentémosla, déficit de cuenta corriente, déficit fiscal, asfixia tributaria, desconfianza del consumidor y desconfianza de la industria.

Yo siento y lamento que este debate termine sin haber hecho una elucubración sobre las medidas que el Gobierno tiene para enfrentar esta tormenta, pero afortunadamente aquí hay una bancada, aquí hay un Partido que viene a ejercer su labor Parlamentaria con altura y con grandeza, y que va a estar dispuesta todos los días a debatir las propuestas que permitan que el país navegue en esta tormenta perfecta.

Muchas gracias, Presidente.