Plenaria 28 octubre de 2015

* Intervención 1

 

Muchas gracias señor Presidente, creo que este debate ha sido planteado sobre la base de mirar al derecho a la paz como un derecho absoluto y entender que la Carta Constitucional, está abierta para ser interpretada modificada y transformada, en virtud de ese derecho absoluto, y quizás por esto traigo a colación, acá, senador Andrade, después de haber escuchado su ponencia, una frase de un pensador colombiano que era Nicolás Gómez Dávila, que decía que no hay nada más peligroso, que hacer o resolver, problemas estructurales, con medidas coyunturales.

Ojo con eso, resolver problemas estructurales con medidas coyunturales, eso quiere decir, que lo que está en juego acá, es si la transformación que se está haciendo de la Carta Política, es en efecto algo que contribuye a un problema estructural o estamos creándole a la Constitución, un elemento de manoseo, de magreo, cuando no sabemos ni siquiera si va tener una plena aplicación, porque como lo han dicho acá, este tema ni si quiera ha sido acordado, ni tratado, ni discutido, en la Mesa de La Habana.

Pero, permítanme en hablarle de la sustitución de la Constitución, Senador Enríquez Maya, yo ayer lo escuchaba a usted con atención, en efecto la Corte Constitucional, en su Sentencia C 551, del año 2003, hace una clara interpretación de lo que es la sustitución de la Constitución, y lo hace sobre la base de defender el principio de control de constitucionalidad, no solamente por elementos de forma, sino también incluye dentro de la interpretación de forma, los asuntos de competencia.

Y reconoce además la Corte, el principio del artículo 374 de la Constitución que, establece solo tres mecanismos de Reforma a la Constitución, el pueblo, el Congreso o una Asamblea Constituyente, y eso permite entender, porqué el debate que estamos teniendo acá, es un debate sobre la sustitución de la Constitución, también, porque también es verdad que nosotros no tenemos cláusulas pretéritas, que defienden integralmente ciertos artículos.

Pero también es verdad, que en 24 años de vida constitucional, llevamos 39 reformas, que han dejado la impronta en 66 artículos de la Carta Política, no ha habido sustitución, se podría decir, han sido reformas que se han dado en el seno del Poder Legislativo, algunas promovidas, quizás por el Ejecutivo, pero respetando esa autonomía funcional e independiente del Congreso, de ejercer la Reforma, entonces, miremos, porque lo que estamos discutiendo acá, desvertebra principios que le transforman la identidad, a la Constitución.

La iniciativa exclusiva del ejecutivo para reformar la Constitución como está prevista en este acto legislativo desvertebra ese principio porque no haber exclusividad para una gente del Poder Público, que no está facultado autónomamente para reformar la Carta, puede presentarla, pero no tiene la posibilidad de revertirse de exclusividad para Reformar la Carta, eso es una transformación de fondo de la Constitución, porque ya le estamos entregando un poder adicional al Ejecutivo que ya viene y nos determina al Congreso que está facultado en virtud del artículo 374, a que le estamos desprendiendo de su facultad y ya el Ejecutivo puede de plano, atribuirse esa exclusividad.

También, el principio de la Reforma como está previsto en el trámite legislativo es, un poco absurdo, porque ya es el Congreso también limitarse en el ejercicio de su función autónoma en las Comisiones a tener que pedir permiso para modificar la Carta, quitándose un poder que le atribuye la Constitución y acá se ha dicho, equivocadamente, que el principio de solicitar el aval del Gobierno para Reformar, está sustentado en el principio que existe en las Comisiones Económicas Conjuntas, no cometamos ese error.

El principio del aval que está en las Comisiones Económicas Conjuntas, es porque el Constituyente de 1991 limitó la iniciativa de gasto por parte del legislativo, y la hizo sobre la base del ordenamiento fiscal, de la sostenibilidad fiscal, para que todo gasto sea consensuado con quien tiene la protección y la tutela de la finanzas públicas, pero no podemos homologar esa situación prevista por el Constituyente de 1991, ahora a que el Congreso se desprenda de su facultad autónoma e independiente, y soberana de reformarla, a que el Gobierno le diga, ¿en qué condiciones?

Ahora, podría ser también, un elemento de discusión si lo que estamos viendo acá una especie de tratado internacional, y allí yo sí quiero dejar acá unas aclaraciones, porque hay teóricos en la calle que analizan estos acuerdos y dicen, que el acuerdo que se firme entre el Gobierno y las Farc, que es un cuasi acuerdo entre Estado y Estado. Y por lo tanto, la discusión en el legislativo se debe limitar a aprobar o improbar, y si eso es así, que lo digan los que promueven eso, y que le digan a esta Plenaria que lo hacen porque consideran que el interlocutor que tenemos, ya no se trata de un grupo terrorista e irregular al margen de la ley, sino una entidad a la cual estamos reconociendo esa homologación de Estado, a Estado, que sería muy grave para este Congreso aceptar.

El otro elemento de sustitución de la Constitución tiene que ver con la segregación del Congreso, y voy a decir algo que me parecería, me parecerá incomodo decirlo, es verdad que en los tramites de los actos legislativos normalmente no existen impedimentos, y no existen, porque se reconoce no solamente la posibilidad de que la Comisión Primera Constitucional, por facultad de la Carta Política, debata los actos legislativos, sino porque en las Plenaria todos los miembros del Congreso autónomamente, tienen la posibilidad de presentar modificaciones o sustituciones.

Pero, a mi si no me vayan a decir que no hay un conflicto de interés, cuando en el trámite del acto legislativo los miembros de la Comisión Primera se autofacultan para ser privilegiadamente los únicos que pueden discutir sobre la modificación, segregando las responsabilidades de los demás miembros del Congreso, eso es un claro conflicto de interés, porque no están haciendo este acto legislativo, para ellos tener de igualdad con el resto de los miembros del Congreso, en los debates de las Plenarias.

No señor, son ellos tomándose las facultades de ser, quienes exclusivamente en único debate, pueden modificar lo que el Gobierno presente y yo sí quisiera que sobre eso, opinaran los señores ponentes, porque eso sí que desvertebra la Constitución y además convierte el Parlamento en tener miembros de clase A y de clase B, los de clase B, deban votar en la Plenaria porque pasa que ha reducido simplemente un notario que aprueba o imprueba lo que un grupo reducido de Congresistas, decidió en las Comisiones Primeras.

Es claro que también existe una sustitución de la Constitución cuando se modifican de pronto los ocho debates, eso está abierto a discusión, porque es que los ocho debates no son una función caprichosa eso está abierto a discusión porque es que, los ochos debates, no son una función caprichosa de la Constitución, en 24 años, doctor Horacio Serpa, 39 Reformas Constitucionales, 66 artículos modificados, y esto con ocho debates.

Yo no sé si es algo de lo cual debamos los colombianos sentirnos plenamente orgullosos, de ver ese cambio y esa modificación permanente del texto constitucional, los ochos debates son una garantía contemplada en la Carta Política, para agotar los debates de la Constitución ante la opinión pública, para que la opinión pública reaccione de las propuestas y de quienes tienen la iniciativa, pero también reaccione frente a las actitudes que tienen los miembros del Parlamento cuando sugieren modificaciones, porque la Reforma a la Constitución, requieren ser procesadas por la sociedad como un todo.

Entonces, modificar simplemente los ochos debates sobre la base casi ornamental de considerarla una obstrucción al trámite de la paz que debe ser expedito, cuidado, porque también puede estar desvertebrando el principio central del escrutinio público, de las modificaciones a la Constitución. Creo que aquí ya hablé sobre el ritual qué pasaría con las Plenarias, otro elemento que se desvertebra, porque la separación funcional entre las Comisiones Constitucionales, es para que el debate especializado se dé primero en el seno de la Comisión.

Pero, después en Plenaria, el debate se enriquezca con los conocimientos del resto de los miembros del Congreso que a plenitud tienen también especificidades sectoriales, que deberían nutrir el contexto del debate, aquí ya no, aquí las Plenarias quedan reducidas simplemente el papel de notario y la llegada a la Plenaria se convierte en una liturgia, para decir sí o no, esa es un sustitución también grande de ese principio. Las facultades Presidenciales, es verdad que en el país hay mucha historia de facultades Presidenciales, claro, y también es verdad que la Carta Política reconoce que en situaciones de emergencia económica, social o política, el Poder Ejecutivo está revestido de poderes para resolver problemas inminentes que afecten a la ciudadanía.

Siempre con un control riguroso del poder legislativo y con el ojo avizor de la sociedad, nunca un cheque en blanco, y las facultades cuando son precisadas por la ley, no solamente tienen una temporalidad, tienen una limitación temática y este acto legislativo, si bien trata de corregir imponiéndole controles e informes periódicos, no se precisa a plenitud, el alcance temático, es solamente, ¿para los cinco acuerdos?, o derivado de los cinco acuerdos no se podrán dictar leyes ordinarias, leyes que afectan los intereses de las regiones y que también implican un debate entre otros actores de la sociedad o que podemos decir, si solamente en la Cámara de Representantes, en la Comisión Primera y esto solamente dependiendo el principio de representación territorial de las Cámaras bajas, no van a tener asiento, ni posibilidad de opinar sobre reformas que van a versar sobre sus propias regiones.

Esto hay que discutirlo apreciados Senadores, sin pasiones, sin criterios de ideologización, sino pensando en el espíritu de la Carta Política misma. Es que ahí lo que estamos haciendo es modificando un principio de representación Política para incidir en el ordenamiento Constitucional y lo estamos haciendo de manera ligera. Hay un tema que aquí no se ha tocado que tiene que ver con el plan de inversiones para la paz, yo entiendo el prurito de darle al acto legislativo herramientas quizás económicas y financieras para darle financiamiento a todo lo que se ha vendido como aplicación del famoso posconflicto.

Pero, Senadora Maritza, aquí estamos hablando de entregarle las regalías al financiamiento de un plan de inversiones que no ha sido ni siquiera discutido en las Comisiones Económicas, tomando los recursos que cada vez son más limitados en una crisis petrolera que tienen los departamentos generadores. Hacemos, esa forma tan campante, ¿sin reflexión?, ¿de cuántos recursos estamos hablando? ¿Cuánto ha caído el presupuesto de regalías? ¿Cuál va a ser la disponibilidad de regalías? o es que ya se nos olvidó que estamos desahorrando los recursos de las regalías para financiar este bache del petróleo.

Entonces, yo no creo que acá podamos comprometer de manera permanente el uso de las regalías, para un plan de inversiones que no esté soportado en herramientas y elementos técnicos, como tampoco podemos hablar de amarrar los presupuestos futuros en un país donde hay rigideces presupuestales del 80% en funcionamiento. Entonces, yo dejo ahí esa inquietud sobre el tema presupuestal también, y claro, el Plan de Desarrollo, ya queremos amarrar también los planes de desarrollos futuros, que la misma carta política reconoce como elemento autónomo de los Gobiernos para implementar el modo programático a un plan de inversiones que no sabemos cuánto cuesta y que solamente en los debates que hemos tenido en el último año de carácter económico, nos hemos dado cuenta que está absolutamente desfinanciado.

Yo les digo, apreciados Senadores, déjeme terminar con dos cosas, si bien no es un tema de este Acto Legislativo, la refrendación sí es importante. El doctor Humberto de la Calle Lombana, escribió sus memorias de la constituyente que se denominan contra todas las apuestas, y en la página 360 de ese libro dice que él siendo Ministro del Interior, fue a la Asamblea a defender el umbral del 25% para la aprobación de los referendos y lo hizo porque la Democracia directa como valor, tampoco es absoluta, y requiere unos mínimos de consenso participativo, no era un capricho de él, y aquí se discutió, inclusive en ese momento el Constituyente Antonio Navarro, formuló preocupación, pero se impuso el criterio del umbral mínimo porque no puede ser una minoría o una mayoría no absoluta, la que manosee o magree la Constitución.

Y señores y señoras, ayer, cierro con esto, yo debo referirme a un tema del debate que, como Senador del Centro Democrático me siento en mi deber y en mi obligación, el emperador Marco Aurelio, uno de los cinco emperadores buenos, decía, si no conviene, no lo haga, y si no es cierto, no lo digas. Aquí se ha tratado a llevar al Centro Democrático a este debate, con un dedo inquisidor como si tuviéramos alguna culpa frente al fenómeno del paramilitarismo en Colombia. Yo pregunto, quiénes han dicho eso, han dicho algo entre el periodo de 1986 y 1990 cuando pululaban las autodefensas unidas en el Magdalena Medio y ¿se creció el fenómeno?, usted, el doctor Horacio, como Procurador, denunció ese fenómeno.

Yo pregunto: ¿aquí alguien ha hecho ese juicio histórico a esos Gobiernos que fueron permisivos con ese fenómeno o que no tuvieron la capacidad de reacción? y después entre 1990 y 1994, cuando además tenemos memorias de quienes fueron Ministros de Defensa de esa época, no hay una página, una página sobre el fenómeno paramilitar, y lo que es peor, se vieron alianzas entre las fuerzas del Estado y esos grupos paramilitares para enfrentar a Pablo Escobar. ¿Quién ha hablado aquí de esa hermandad? o ¿de esa conveniencia?, que tal, entre 1994 y 1998 cuando se forman las Autodefensas Unidas de Colombia, o entre el 98 y el 2002, cuando daban esos jefes nefastos del paramilitarismo entrevistas en horario triple A, rozagantes, vestidos de punta en blanco, sin la persecución del Estado.

Yo nunca he escuchado acá a nadie referirse a esos Gobiernos y resulta que el gobierno paramilitar, ¿es el que los enfrenta?, ¿el que además los somete a la ley?, ¿el que los extradita?, ¿ese es el gobierno paramilitar?, no desfiguremos la historia honorables Senadores, este partido viene a este debate con la plena convicción de defender la Constitución de Colombia y que no sea manoseada coyunturalmente frente a algo que no sabemos ¿qué va a tener impacto?, y lo hacemos si, también con el respeto a este escudo patria que dice, Libertad y Orden.

Nosotros no tenemos rabo de paja y por eso nos podemos arrimar a la candela y podemos decir que cualquier forma de criminalidad, debe ser enfrentada con la Constitución en la mano, el pleno apego de la Ley y ni permitirle a esos grupos que intervengan en la Constitución como Legisladores oscuros por detrás. Muchas gracias Presidente.

 

 

* Intervención 2

 

Ministro, yo lo que creo es y simplemente es por la precisión del debate, yo creo que extrapolar y tratar de homologar los avales que hay en materia económica con esto, no tiene sentido y me gustaría simplemente que lo elaborara un poco por esto.

Es que la razón por la cual hay en materia económica, es porque el Constituyente reconoció que el Parlamento no tiene iniciativa de gasto, y que cualquier proposición de gasto requiere aval, porque es el Gobierno el encargado de preservar la sostenibilidad económica, pero es que en este caso lo que está es el Gobierno diciéndole al Congreso que reforma y que no reforma, cuando el único que tiene la facultad de reformarla por el artículo 374, es el Congreso.

Yo si le pediría que replantearan esa aproximación, porque me parece que no es una comparación, ni lógica, ni precisa, y se la digo con total respeto, señor Ministro.

 

 

* Intervención 3

 

Presidente, la postura de nuestra Bancada, luego de haber visto el debate que hemos tenido en los últimos dos días, de haber escuchado en detalle las posturas de las distintas Bancadas, es que, en este momento ya suspendamos la votación, proceda usted con la Comisión y démosle ya la posibilidad de darle tracción a un espacio mucho más ordenado, que tratar en este momento, de simplemente precipitar un debate que ya ha sido muy bien elaborado.