PRINCIPIOS

 

Todos los ciudadanos deben elegir a sus Senadores sabiendo que esperar de ellos, conocer cuales son los principios que van a guiar sus opiniones y su forma de proceder. Por esto quiero compartir estos puntos que reflejan mis creencias:

 1. Creo en una sociedad donde prime la igualdad de derechos, en la que nuestra misión antes que expandir el tamaño del Estado sea expandir las oportunidades para todos los colombianos.

2. Los Derechos Fundamentales deben ser la base de nuestra democracia. Esto implica velar porque los derechos de todos los colombianos sean protegidos. Como diría Camus “cuando los derechos de alguien son violados, los derechos de todos están en peligro”.

3. La seguridad es el principal medio para garantizar el ejercicio de las libertades y brindar orden social. La seguridad es un derecho fundamental de todo ciudadano para vivir en una sociedad libre de miedo.

4. Creo en un Estado desprendido de dogmas ideológicos y radicalismos y por el contrario, concentrado en políticas públicas sustentadas técnicamente que beneficien a la sociedad en general.

5. Creo en una sociedad diversa e inclusiva donde se respete y se celebre la integración de todas las minorías sexuales y raciales. Sólo una sociedad así puede experimentar genuina inclusión social. Creo en una sociedad donde no existan dogmatismos religiosos y políticos que atenten contra la libre constitución de hogares y familias.

6. Creo en una sociedad donde la familia sea valorada como el principal núcleo de la comunidad. La familia debe ser el complemento perfecto a la educación y el mejor aliado para transformar nuestro comportamiento colectivo.

7. Luchar contra la violencia doméstica y garantizar la protección de los derechos de la mujer es la base para fomentar hogares sanos, formar niños felices, y asegurar que los padres sean protagonistas del progreso de sus hijos.

8. Creo en un Estado Comunitario donde se integran las libertades individuales con la responsabilidad colectiva de contribuir al bien general. Una sociedad sin libertades individuales atenta contra la autonomía del ciudadano y una sociedad en la que no exista responsabilidad comunitaria, adolece de solidaridad y de visión compartida.

9. El crecimiento económico es un prerrequisito para expandir las oportunidades a nuestros ciudadanos y reducir progresivamente la pobreza. Pero el crecimiento económico sólo es sostenible si es responsable con el medio ambiente, con los ciudadanos más vulnerables y fomenta un ambiente de justicia y movilidad social.

10. Hacer de la responsabilidad fiscal y la transparencia en el manejo de los recursos públicos factores determinantes para alcanzar el crecimiento económico. El populismo y la irresponsabilidad fiscal se constituyen en el mayor impuesto para las próximas generaciones, por lo cual rechazamos la demagogia en el manejo del Estado.

11. Nuestro sistema tributario debe ser simple, moderno, eficaz en el recaudo y orientado a permitir la expansión de la clase media. Un sistema tributario que estrangula la clase media emergente y favorece a quienes tienen mayores rentas crea obstáculos a la movilidad social y el desarrollo del capital humano.

12. Crear un mercado competitivo y bien regulado en favor del interés general constituye un motor para la prosperidad y el beneficio general. El mercado debe cimentarse en un marco de competencia justa, un clima propicio al emprendimiento y la prevención de monopolios, oligopolios y abusos de posición dominante, que atentan contra la capacidad de elegir por parte de los ciudadanos.

13. El apoyo y los incentivos a la iniciativa privada debe ser un eje central del crecimiento económico. Para alcanzarlo se debe crear un marco regulatorio que permita el desarrollo empresarial de la mano con garantías a los trabajadores para obtener empleos dignos. Ningún clima de negocios es óptimo si los trabajadores se encuentran en una posición de indefensión frente a los abusos de sus empleadores.

14. La educación y salud de calidad deben ser una garantía para todos los ciudadanos. Lograr que la cobertura y la calidad vayan de la mano es el mayor reto, pero lograrlo debe ser el eje central de una sociedad de oportunidades.

15. La educación debe partir por la calidad de los maestros. Esto implica seleccionar con profesionalismo, formar constantemente, evaluar con rigor, remunerar dignamente, promover el ascenso de carrera y enaltecer la profesión docente.

16. El sistema de salud de basarse en servicios de calidad para todos los ciudadanos , especialmente los más vulnerables, permitiendo que los trabajadores del sector gocen de óptimas condiciones laborales y no sean abusados por grandes conglomerados.

17. El país debe tener una política articulada e integral para atender la problemática de nuestros jóvenes. La deserción escolar, el desempleo juvenil, el embarazo adolescente y las tentaciones de la criminalidad no pueden llevarnos a perder la oportunidad del bono demográfico que vive Colombia.

18. Hacer eficiente el aparato judicial para proteger oportunamente los derechos de los ciudadanos y demandar el cumplimiento de sus obligaciones son la base de una democracia creíble. La sanción efectiva a cualquier forma de criminalidad es de la esencia de una sociedad estructurada en la que reine el imperio de la ley.

19. La administración de justicia debe ser rápida, creíble, justa y profesional. Garantizar los derechos de los acusados, prevenir abusos del sistema probatorio y reformar fallas estructurales en distintas jurisdicciones debe ser una tarea ineludible. Sólo así podremos tener un sistema implacable con los delincuentes y garantista para los ciudadanos de bien.

20. La administración judicial requiere mayor tecnificación de los operadores del sector, contar con una sistematización moderna, reducir la mora judicial, fortalecer medios alternativos de resolución de controversias y crear incentivos para que a la rama lleguen los mejores profesionales del derecho.

21. Un Estado moderno y orientado a resultados que vea al ciudadano como dueño y como cliente, permitiéndole el escrutinio permanente de la gestión pública, es la clave para consolidar mutua confianza entre gobernantes y gobernados.

22. Nuestro servicio civil debe ser de calidad. Por ello debemos garantizar la búsqueda de talento, la preservación de la memoria institucional y las oportunidades de ascenso basado en méritos.

23. Profundizar el modelo de descentralización, brindándole a los entes territoriales mayor autonomía y fortaleciendo la coordinación con el gobierno central, es el camino para fortalecer las instituciones locales.

24. Hacer de Colombia una sociedad del conocimiento en la cual el modelo de desarrollo facilite ampliar el valor agregado tecnológico en nuestros productos de exportación. Solo así podremos evolucionar coherentemente con las dinámicas de la globalización.

25. Promover la economía creativa y las industrias creativas es un medio para hacer del talento una fuente de riqueza en un país lleno de artistas, creadores funcionales y gestores culturales. En este frente contar con una institucionalidad de Propiedad Intelectual sólida, hacer valer las reservas culturales en nuestros acuerdos comerciales e integrar a los sectores público y privado, permitirán que este sector adquiera continuamente mayor peso en nuestro Producto Interno Bruto y nuestras exportaciones.

26. El Estado debe respetar las libertades individuales y no invadir la vida priva ni las decisiones personales de los ciudadanos. La autonomía individual y el ejercicio de las libertades no puede ir en detrimento del interés general ni producir daños a la comunidad.

27. El Estado debe garantizar la seguridad a cada colombiano en cada rincón del país. Toda forma de criminalidad debe ser combatida por la fuerza pública y el aparato judicial para asegurar el derecho a la paz.

28. La paz con los grupos armados debe ser un ideal posible de alcanzar pero no como producto del chantaje y la intimidación. El Estado debe brindar oportunidades de paz a los grupos armados ilegales exigiendo de ellos el sometimiento riguroso a los principios de verdad, justicia y reparación.

29. El Derecho a la paz no puede ir en detrimento del derecho a la justicia, el cual implica que no exista impunidad para aquellos ciudadanos que han atentado sistemáticamente contra la vida, honra y bienes de los colombianos.

30. Creo en una política que se ejerce con altura, respetando la diversidad de opiniones. En una política de ideas, de consensos, de diálogo constructivo, de patriotismo, de rigor, de vocación, de respeto por todos los ciudadanos.

Como Senador votaré y actuaré siempre buscando lo más conveniente a toda Colombia. No representó intereses particulares y mi compromiso es de servicio, transparencia y trabajo honesto por el bien general.